El Gobierno y la Generalitat chocaron ayer por la decisión del Ministerio del Interior de denegar el permiso para salir de España a los escoltas del presidente catalán, Joaquim Torra. El encontronazo entre los dos ejecutivos se produce una semana después de la ruptura del diálogo que mantenían para resolver el conflicto catalán y de la devolución de los Presupuestos a causa, precisamente, de las enmiendas a la totalidad de los dos grupos independentistas del Congreso.

Torra viajó sin escolta de los Mossos d'Esquadra a Bruselas, donde participó en un acto político junto a Carles Puigdemont. Se trata del primer president que viaja al extranjero sin protección.

El consejero catalán Miquel Buch aseguró que Interior le comunicó el pasado jueves, 14 de febrero (un día después de que decayeran los Presupuestos), que habían cambiado la manera de operar y que las peticiones para que salieran fuera de España escoltas de los Mossos debían tramitarse a través de la Secretaría de Estado de Seguridad y no de la sala de coordinación policial, técnica. Según Buch, desde entonces Interior ha denegado todos los permisos solicitados por la Generalitat para que los escoltas de los Mossos acompañen a Torra y a los consejeros en el extranjero, si bien lo sigue autorizando para sus viajes al resto de España.

Buch denunció el "cambio de criterio" de Interior y pidió que diera marcha atrás, al menos hasta que el 4 de marzo se celebre una reunión de la Comisión Mixta de Seguridad de Cataluña. "A nadie se les escapa que hay un auge de la extrema derecha en España y que puede haber alguna persona que se exceda, se extralimite en su protesta y quiera acudir al apartado físico", advirtió.

Por su parte, fuentes del Gobierno indicaron que la decisión de denegar la petición de la Generalitat se basa en una instrucción de 2012, que establece que el servicio de escoltas en el exterior solo se debe proporcionar "a quien realmente lo requiera en atención a sus circunstancias personales y al grado de amenaza real que soporta". Interior ha utilizado siempre el mismo criterio y no autoriza que los ministros vayan escoltados a Bruselas.