Unas 200.000 personas, según la Guardia Urbana, se manifestaron ayer en la Gran Vía de Barcelona para protestar contra el juicio a 12 dirigentes soberanistas que empezó el pasado martes en el Tribunal Supremo.

Los organizadores de la marcha (Òmnium Cultural y la Asamblea Nacional Catalana) elevaron a 500.000 el número de asistentes.

El lema de la pancarta de la manifestación, "la autodeterminación no es delito", procede de unas de las frases que pronunció en su declaración ante el tribunal, el pasado jueves, el exvicepresidente Oriol Junqueras: "Votar no es delito; impedirlo por la fuerza, sí".

El propio Oriol Junqueras recordó su frase en un tuit para agradecer la asistencia: "Gracias a todos por volver a llenar las calles de Barcelona, como siempre, de forma pacífica y cívica".

"Habéis convertido la Gran Vía en un gran muro", dijo el vicepresidente de Òmnium, Marcel Mauri. "Este juicio contra la democracia representa una derrota colectiva del Estado español", añadió Mauri, lamentando la "irresponsabilidad" que, a su entender, cometió Pedro Sánchez al romper el diálogo.