El Gobierno aprobará el viernes la orden para exhumar los restos del dictador Francisco Franco del Valle de los Caídos y dará un último plazo de 15 días a la familia del general golpista para que fije un lugar para su traslado definitivo, que no sea la cripta de la catedral de la Almudena, según informaron ayer fuentes gubernamentales.

La familia Franco tendrá que escoger un lugar de reinhumación que permita "garantizar el orden público y la seguridad, para el necesario respeto a los derechos y libertades", añadieron las fuentes. De no escogerlo, o si el lugar elegido no fuera compatible con esos criterios, el Ejecutivo determinará dónde es enterrado Franco, "con el máximo respeto a la dignidad de la familia y el decoro y respeto propios de una actuación como la prevista".

La decisión ha sido tomada, según adelantó el diario.es, una vez que se ha dado por concluido el procedimiento legal, que se ha dilatado seis meses, más tiempo del inicialmente previsto. El retraso fue atribuido por las fuentes al "comportamiento obstruccionista" de la familia del dictador, de la Fundación Francisco Franco, de la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos y de la Abadía Benedictina que regenta el Valle de los Caídos.

Además de presentar recursos a todos y cada uno de los trámites y de recusar reiteradamente a la instructora del procedimiento, hasta en doce ocasiones, los citados se han querellado contra ella y contra los funcionarios responsables de la operación, si bien la querella ha sido rechazada junto con las denuncias presentadas en juzgados de primera instancia.

El Gobierno se niega a la pretensión de la familia Franco de llevar sus restos a la cripta de la catedral de la Almudena y alega para ello el informe de la Delegación del Gobierno en Madrid que alerta de los "evidentes riesgos para el orden público, la seguridad ciudadana y la movilidad tanto en la propia catedral como en el entorno de la misma", con "amenaza seria y significativa para los derechos y libertades de los ciudadanos".

Entre tanto, las sepulturas del fundador del PSOE, Pablo Iglesias, y de la dirigente del PCE Dolores Ibárruri, "Pasionaria", en el madrileño cementerio civil de la Almudena, fueron profanadas ayer con pintura blanca, suerte que también ha corrido el monumento a los caídos de la División Azul. En la parte católica del mismo cementerio, han aparecido banderas republicanas pintadas de negro en el muro que recuerda a las llamadas "Trece Rosas", jóvenes comunistas fusiladas por el franquismo en agosto de 1939.