09 de febrero de 2019
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El conflicto de Cataluña y el debate presupuestario

El Gobierno considera roto el diálogo catalán y la legislatura queda en el aire

El Ejecutivo de Sánchez y la Generalitat se culpan mutuamente del fracaso negociador mientras PP y Cs mantienen la manifestación de mañana

09.02.2019 | 01:26
Carmen Calvo. // Efe

Las controversia en torno al relator terminó por dinamitar el diálogo político en Cataluña. El Gobierno anunció ayer por boca de la vicepresidenta Calvo el fracaso de la negociación con la advertencia añadida de que el rechazo del proyecto de Presupuestos, el miércoles de la próxima semana, deja en el aire una legislatura que puede acortarse. La Generalitat achaca a "la falta de coraje" del Ejecutivo de Sánchez la ruptura de las conversaciones. Pese a este desencuentro, PP y Ciudadanos mantienen la convocatoria de una gran manifestación mañana en Madrid. Para los populares, el anuncio del Gobierno "no es creíble", mientras que para Rivera salir a la calle está ahora más justificado que nunca por la "falta de rumbo" del presidente Sánchez.

La disposición del Ejecutivo a aceptar que un relator contribuyera a activar una mesa de partidos nacionales, todavía no constituida, para dialogar sobre el conflicto catalán fue el gesto que el soberanismo venía reclamando a Pedro Sánchez para no tumbar sus presupuestos. Con la incorporación de PSOE y Podemos, esa mesa sería una ampliación de la que ya existe en Cataluña, en la que no están ni el PP ni Ciudadanos, grupo mayoritario en el Parlament. Sin embargo, la aceptación del Gobierno no consiguió el efecto deseado y el confuso anunció generó, en cambio, un intensa agitación política, materializada en la convocatoria de la manifestación que mañana encabezarán en Madrid PP y Ciudadanos, a la que también se suma Vox.

La vicepresidenta Calvo, que lleva de forma directa los contactos con la Generalitat, recabó en la mañana de ayer garantías de que ERC y PDeCat retirarían las enmiendas de totalidad que amenazan con tumbar las cuentas para este año. Al no obtener respuesta satisfactoria, Calvo fue la encargada de anunciar, tras el Consejo de Ministros en la que se debatió la respuesta, que la negociación catalana "ha encallado". La "segunda" del Ejecutivo achaca el fracaso negociador al empecinamiento del soberanismo en hablar de autodeterminación, algo que está al margen de la Constitución. "No es aceptable sentarnos a hablar de un referéndum de autodeterminación. El Gobierno tiene el deber de mantener el orden constitucional", señaló Calvo. Como efecto de la ruptura de la negociación con el soberanismo -que no es definitiva y podría retomarse si hay un cambio de posición de los partidos catalanes, según Calvo- y el previsible naufragio presupuestario "la legislatura acorta", advierte la vicepresidenta.

El presidente Sánchez ratificó con posterioridad las palabras de su vicepresidenta con un mensaje en el que asegura que no aceptará "nunca" un referéndum de autodeterminación para Cataluña."Esta es la propuesta del Gobierno de España para Cataluña: convivencia, diálogo y ley. Constitución", añade el mensaje de su cuenta oficial de Twitter.

La Generalitat atribuye al Ejecutivo de Sánchez la responsabilidad de romper el diálogo y abandonar la negociación para constituir una mesa de partidos que aborde el "conflicto político" en Cataluña. En rueda de prensa, el vicepresidente del Govern, Pere Aragonès, y la consellera de la Presidencia, Elsa Artadi, reprochan al Gobierno que ceda y renuncie al diálogo. Artadi considera que Sánchez "está fallando y le está faltando coraje" para pasar "de la retórica a la realidad". Aragonés suscribe la crítica y considera que el presidente "no ha sido suficientemente valiente para resistir las presiones del nacionalismo español de derecha y de extrema derecha", tras la convocatoria de la manifestación de mañana en Madrid.

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