La Unión Europea considera el territorio de Gibraltar como "colonia británica" a efectos de la concesión de visados de viaje para después del "Brexit". Este tratamiento, que reconoce que se trata de un espacio en disputa entre España y Gran Bretaña, desató ayer las protestas de los británicos y del ministro principal del Peñón.

"Gibraltar es una colonia de la Corona británica. Hay una controversia entre España y el Reino Unido en cuanto a la soberanía de Gibraltar, un territorio para el cual se debe encontrar una solución a la luz de las resoluciones y decisiones relevantes de Naciones Unidas", apunta una nota a pie de página del documento aprobado ayer en Bruselas.

En virtud de los tratados de la Unión Europea, ahora las leyes comunitarias se aplican a Gibraltar en su condición de territorio europeo de cuyas relaciones externas es responsable un Estado miembro. Sin embargo, estas condiciones dejarían de aplicarse automáticamente en el Peñón en el momento en que el Reino Unido ya no forme parte de la UE. Desde ese momento, los gibraltareños quedarán cubiertos en las mismas condiciones que los nacionales en Reino Unido por la regulación propuesta ayer en una reunión de embajadores de los Veintiocho respecto a los visados para las estancias cortas en el territorio Schengen. Dicha propuesta recoge que los ciudadanos británicos puedan viajar sin necesidad de visado en el espacio Schengen durante noventa días en cualquier periodo de 180 jornadas. El documento incluye a Gibraltar en la lista de territorios de ultramar británicos a los que se haría extensiva la medida, junto a otros como las Islas Caimán, las Malvinas o Anguila.

Fuentes diplomáticas citadas por Efe justifican la consideración de Gibraltar como colonia por su inclusión en el listado de "territorios no autónomos pendientes de descolonización" de Naciones Unidas, por lo que la mención en el pie de página no supone ninguna novedad, y este mismo organismo recomienda que esta disputa se resuelva "mediante negociaciones bilaterales entre España y el Reino Unido".

El tratamiento, sin embargo, irrita a los británicos. El ministro principal gibraltareño, Fabian Picardo, considera una "provocación innecesaria" la consideración de Gibraltar como "colonia" británica en la propuesta europea sobre visados. "No sé a qué está jugando España", señala Picardo. "Nuestro gigante vecino aprovecha cada oportunidad que tiene para meternos el dedo en el ojo", señala Picardo, quien destaca que hay "evidencias" que demuestran que los gibraltareños no quieren formar parte de España, por mucho que las autoridades españolas lo planteen "reiteradamente".

Esta es la segunda ocasión en la que Gibraltar se convierte en protagonista de las negociaciones de salida del Reino Unido de la UE. En noviembre España amenazó con bloquear el acuerdo del "Brexit" al considerar que no daba garantías jurídicas suficientes de que el Gobierno español tuviera la última palabra en cualquier futuro acuerdo con Gibraltar.

La posición adoptada por los Estados miembros tiene que ser negociada ahora con el Parlamento Europeo para ser efectiva, aunque Londres ya ha dejado claro su malestar por la redacción del texto.