05 de diciembre de 2018
05.12.2018

El PSOE afloja la presión sobre Díaz y Casado apremia a sus posibles socios

La Ejecutiva federal socialista respalda a la líder andaluza tras un tenso cruce de mensajes mientras el Partido Popular ofrece consejerías a Ciudadanos y a Vox

05.12.2018 | 02:32

Los partidos andaluces comienzan a mostrar algunas de las directrices que seguirán en la negociación para presidir la Junta. El más claro y rotundo es el PP, cuyo líder Pablo Casado apremió ayer a Ciudadanos y Vox a que confirmen el apoyo a su candidato, Juanma Moreno, ofreciendo incluso a sus potenciales socios consejerías en el futuro Ejecutivo. Ciudadanos, que pese a quedar en tercera posición se postula para encabezar la Junta, reclama la abstención de los socialistas para acceder al Gobierno sin necesidad de recurrir a los votos de Vox.

La ejecutiva federal PSOE, por su parte, aflojó la presión sobre Susana Díaz después de que el "número tres", José Luis Ábalos, sugiriese la posibilidad de que renuncie al puesto para facilitar posibles acuerdos con otras fuerzas, y le dio su confianza en las negociaciones que comenzarán a desarrollarse en breve.

Los socialistas mantienen la incógnita sobre su futura estrategia electoral, una responsabilidad que la dirección federal del partido dejó ayer por completo en manos de Susana Díaz tras la sugerencia de la víspera de que debería irse si no lograba una nueva investidura. Ábalos suavizaba posturas tras tensos cruces de mensajes pero apuntaba a quienes dirigen el partido en Andalucía que "entender lo que dicen los electores es plantearse una renovación del propuestas y de la propia organización".

El secretario de Organización rechaza que la posición del Gobierno de Sánchez ante los independentistas catalanes haya contribuido a la pérdida de 400.000 votos y catorce escaños. "No es cuestión de Cataluña, todo forma parte del mismo guiso para alimentar el hecho identitario del nacionalismo español".

Herida abierta

Díaz muestra síntomas de la herida reabierta en el seno del PSOE por la invitación a irse. Matizó al Ábalos de la víspera que "se regenera aquello que está degenerado y yo lidero un partido decente, honesto y trabajador, que ha tenido la confianza de más de un millón de andaluces". Su posición es intentar ser investida si consigue los votos y anuncia que hablará con todo los partidos excepto con Vox.

Mientras Vox espera a que su teléfono suene a partir de hoy para recibir ofertas, el único de los tres aspirantes que muestra su disposición a contar con la formación ultraderechista es el PP. Su líder, Pablo Casado, instaba ayer a Ciudadanos a "estar a la altura" y permitir la investidura de su candidato "cuanto antes" para no someter a Andalucía "a más inestabilidad política".

"La posición de partida innegociable es que Juanma Moreno sea el presidente", avisa Casado, quien se muestra abierto a que el partido de Santiago Abascal entre en un futuro Ejecutivo del PP. "Si es un acuerdo de investidura, o si es un acuerdo de legislatura o es un acuerdo de Gobierno, se tiene que hablar en primer lugar con Ciudadanos y luego Vox tendrá que decir si tiene una posición pasiva, es decir abstenerse para facilitarlo, o activa a la hora de participar de la línea de programa electoral para estos cuatro años".

El número uno de los populares se muestra dispuesto a negociar desde una posición de fuerza. "Quiero decir una cosa muy clara, somos el partido líder de centro derecha y no vamos a valorar lo que propongan otros partidos. Sí vamos a decir lo que estamos dispuestos a hablar con otros partidos y eso tiene que ser dentro de la ley, de la Constitución", advertía ayer en Madrid.

En Ciudadanos incomoda la posibilidad de recurrir a los votos de Vox para desalojar a los socialistas y la formación de Rivera pretende que sea la todavía presidenta andaluza la que contribuya a su propia caída.

"Si a Susana Díaz le incomoda tanto la situación política en Andalucía, tiene la posibilidad de abstenerse desde la oposición" y dejar gobernar a Cs y al PP, afirma Inés Arrimadas, uno de los puntales de la campaña de su partido.

Ciudadanos descarta que el PSOE entre en el nuevo Ejecutivo andaluz y se equipara con el PP pese a haber quedado por detrás de los populares. "En Andalucía ha habido un empate. 90.000 votos en una comunidad de ocho millones de personas es prácticamente un empate", afirma la líder catalana de Cs, lo que justifica su aspiración a presidir la Junta.

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