España ha pasado de ser una puerta de entrada para la droga a ser uno de los países que la fabrica. Es sobre todo, fabricante de hachís. Ya no importamos este tipo de sustancias, sino que la fabricamos, ya sea en plantaciones en el campo o en pisos abandonados enganchándose ilegalmente a la luz.

En el caso de la cocaína, el pasado año se incautaron 22 toneladas. Sin embargo, la forma de actuar en los aeropuertos para incautar la droga siguen siendo los mismos, mientras que, en el caso de los narcotraficantes van sofisticando su forma de incorporar la droga en el mercado.