El líder y eurodiputado de Podemos, Pablo Iglesias, está convencido de que su formación podría estar lista dentro de un año y medio para conformar un equipo de gobierno con gente "más preparada" que la de "los partidos de la casta" y capaz de mejorar la situación de España y cambiar "radicalmente el tablero político".

Así lo aseguró en Madrid junto con los otros cuatro eurodiputados electos de su formación para valorar los resultados en los comicios europeos del domingo. "Pensamos que hemos derrotado a los cínicos y arrogantes", dijo.

Iglesias defendió que las elecciones han demostrado que "el ciclo de los partidos que han ocupado el poder en los últimos 35 años ha llegado a su fin". Añadió que es normal que los dirigentes de los partidos de la casta se hayan puesto "nerviosos", como han demostrado, según dijo, con sus críticas a Podemos, porque la pérdida de votos que han sufrido demuestra que "se les está acabando el chollo".

El nuevo dirigente de izquierdas confesó que le "apena" que "una figura política de primer orden" como Felipe González, al que se ha referido como consejero de Gas Natural Fenosa, haya quedado reducido "patéticamente" con sus palabras sobre Podemos a "una caricatura de sí mismo". "Debería tener algo más de respeto a sí mismo", afirmó al referirse a la advertencia del expresidente de que una alternativa bolivariana en España "sería una catástrofe".

Sobre posibles alianzas, Iglesias aseguró que están dispuestos a trabajar con quien quiera ser junto a ellos "la palanca" para el cambio político. No obstante, matizó que "no hay atajos". Añadió que no es el momento de hablar sobre si será candidato a la Presidencia en los comicios generales. Ahora, los eurodiputados de Podemos cumplirán con el compromiso de no cobrar más del triple del salario mínimo, unos 1.900 euros en 14 pagas. Una de las primeras medidas será la de pedir a sus "colegas europeos", sobre todo a los españoles, que se rebajen el sueldo de la misma manera. Sobre los disturbios de Barcelona dijo que "los contenedores ardiendo son una imagen que no nos gusta, pero el problema no es que ardan, es que haya gente que busca comida".