El atentado del sábado en Yibuti, que dejó heridos a tres militares españoles, presenta todas las características para sospechar que es obra de los islamistas somalíes de Al Shabab, un grupo que nunca había atentado en la excolonia francesa.

Aunque a lo largo de los últimos meses se habían producido varias alertas de atentado terrorista en la que antiguamente se llamaba Somalia francesa, nunca se habían convertido en hechos. El sábado ni siquiera se produjo un aviso de atentado, una mortífera circunstancia a la que se sumó que el restaurante "La Chaumière", frecuentado por clientes extranjeros, no contaba con medidas de seguridad.

El grupo yihadista somalí Al Shabab, que anunció en febrero de 2012 su unión formal a la red terrorista Al Qaeda, se encuentra en lucha para instaurar un Estado islámico de corte wahabí -corriente rigorista islámica que alcanza su mayor predicamento en Arabia Saudí- en Somalia, país que vive un estado de guerra y caos desde 1991. La presencia militar de España en el Cuerno de África se vehicula a través de dos misiones de la UE: la Operación Atalanta de lucha contra la piratería y la misión de entrenamiento de las fuerzas de seguridad somalíes.