La Guardia Civil lanzó al mar el pasado 6 de febrero 145 pelotas y goma y cinco botes de humo para disuadir a los inmigrantes que intentaban llegar a nado a la playa de El Tarajal, en Ceuta, quince de los cuales perecieron ahogados en aguas marroquíes. Así lo detalló ayer ante la comisión de Interior del Congreso el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, cuya comparecencia hace la tercera de un alto cargo del Ministerio tras la tragedia.

Además del material antidisturbios empleado, el "número dos" de Interior aportó vídeos con algunas imágenes registradas aquel fatídico día y comunicaciones entre algunos de los 56 guardias civiles que tomaron parte en el operativo.

El secretario de Estado aseguró que las pelotas de goma lanzadas al agua no causaron lesiones a los inmigrantes, y que los botes consumidos, llamados "de ocultación", sólo generan una "nube de humo" y resultan, por lo tanto, "inocuos". De hecho, abundó Martínez, "no se observaron episodios de pánico" entre los inmigrantes que intentaban ganar la playa ceutí.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, se abrió a "pactar todo lo que sea razonable" con el PSOE para alcanzar un acuerdo de Estado sobre inmigración que "es necesario para España". No negó, incluso, que su departamento puede ceder a una de las exigencias de los socialistas: retirar las concertinas (cuchillas) de las vallas perimetrales de Ceuta y Melilla.

"Cada cosa a su tiempo", resumió el Ministro. Pero el socialista Valeriano Gómez supeditó la consecución de un pacto de Estado a la asunción por Interior de "responsabilidades" por lo ocurrido en Ceuta.

Entre tanto, y tras la entrada en Melilla de casi medio millar de inmigrantes este martes, el delegado del Gobierno en la ciudad autónoma, Adbelmalik El Barkani, cifró las prioridades del Ejecutivo en aliviar el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes y tratar de contener nuevos asaltos a la valla.

Por otro lado, la Marina y la Guardia Costera italianas rescataron ayer a 2.128 inmigrantes en embarcaciones que navegaban por el Canal de Sicilia, una de las mayores oleadas registradas en el país en las últimas fechas.