La Generalitat de Cataluña confirmó ayer que este año eliminará a los empleados públicos el equivalente a una paga extra, descontándoles media paga de junio y otra media de Navidad, anuncio que ha llevado a los sindicatos a encerrarse de forma indefinida en la sede del Departamento de Gobernación. El Govern catalán aprobará hoy, sin esperar a la aprobación de los presupuestos de la Generalitat para 2013, el acuerdo por el cual se autoriza la eliminación de la paga extra a los funcionarios también este año. La Generalitat sostiene que los impagos del Gobierno y el pago de la deuda no le dejan más remedio que ahorrarse en 2013 en el capítulo de personal, al menos, la misma cantidad que el año pasado, unos 730 millones.