11 de julio de 2008
11.07.2008

Nueve niños y cinco adultos mueren de inanición en una patera cerca de Almería

11.07.2008 | 10:18
Dos voluntarios trasladan a una de las inmigrantes, ayer en el puerto de Almería.

Los supervivientes arrojaron sus cuerpos al mar

Una vez más, la costa de Almería se convirtió en el escenario en el que se rompen los sueños de alcanzar una vida mejor de muchos inmigrantes. Pero en esta ocasión el drama fue especialmente sobrecogedor ya que al llegar a tierra los 33 supervivientes confesaron que tuvieron que arrojar al mar los cuerpos nueve bebés que se encontraban entre los los fallecidos durante el trayecto por inanición, hipotermia y deshidratación. En total durante el viaje murieron catorce personas, incluidos esos nueve niños de entre uno y cuatro años de edad, y otro de los pasajeros de la patera murió justo en el momento de su rescate.

Alhucemas, en Marruecos, fue el origen del viaje de una patera en la que 48 inmigrantes, entre los que había diez bebés, buscaban una vida mejor para ellos y sus familias. Cuatro días después del inicio de su viaje, se quedaron sin víveres y fueron conscientes de que "lo habían perdido todo". A partir de entonces, se desató el drama durante un viaje muy duro y en unas condiciones climatológicas muy adversas, ya que el temporal de viento de Poniente del Mar de Alborán hizo que la patera perdiera el rumbo y que posteriormente se averiara el motor de 25 caballos de potencia de la embarcación.

De esta forma, la inanición, la hipotermia y la deshidratación comenzaban a cobrarse uno tras otro la vida de los inmigrantes, siendo los más debilitados de entre los adultos y, sobre todo, los niños, los primeros en fallecer.

Aviso

Fruto de esta dura situación, la desesperación se apoderó de ellos, y no les quedó otra opción que arrojar los cadáveres de los catorce fallecidos al mar, incluidos los nueve niños de entre uno y cuatro años que no consiguieron soportar el viaje, ardua tarea que dos de los tripulantes de la embarcación eran los encargados de desempeñar. Tras 48 horas sin ingerir agua ni alimento, comenzaron a aproximarse a la costa, de forma que cuando estaban a unas 27 millas al sur del Faro Sabinal llamaron por móvil al 112, tras lo que Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Almería salió a su rescate.

Además, los servicios de emergencia recibieron una llamada de los veleros Telefónica Azul y Telefónica Negro, que avistaron la embarcación a la deriva.

Habían conseguido sobrevivir a la terrible experiencia 34 personas, de las que una se quedó a las puertas, ya que murió cuando intentaban rescatarla. El resto logró subir a la patrullera, aunque "estaban totalmente agotados y completamente desfallecidos", según explicó el subdelegado del Gobierno en Almería, Miguel Corpas, que describió como "muy difícil" el rescate, puesto que al ver a los equipos de emergencia los inmigrantes, desesperados, se pusieron de pie y peligró la estabilidad de la patera.

Entre los supervivientes hay diecinueve varones, trece mujeres y un bebé de doce meses, que presentaba fiebre, quemaduras de intensidad y afección respiratoria, por lo que fue trasladado al hospital junto a otras cinco personas que requirieron hospitalización. De los seis, cuatro presentaban un estado grave, al borde de la muerte. Se teme por la vida del niño y de una mujer que sufrió un aborto y cuyo inestable estado de salud empeoró aún más tras la pérdida. Las mujeres que perdieron a sus hijos llegaron en estado de shock y preguntaban ¿dónde está mi niño?

Según explicó Corpa, "una vez se repongan" pasarán a disposición de la Policía Nacional, para iniciar los trámites de expulsión, de forma que su pesadilla comenzará de nuevo. Sin embargo, el delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón, se mostró partidario de "estudiar las posibles excepciones a la norma general de repatriación" por si fuera posible que alguno pudiera quedarse en España.

Por su parte, los inmigrantes rescatados que no precisaron atención médica fueron trasladados al módulo de acogida del puerto de la capital almeriense, donde se internó a los hombres en un centro de internamiento de extranjeros y las mujeres se pusieron a disposición de una ONG.

Según explicó el presidente de la Federación de Asociaciones de Nigerianos de España, Joe Illoh, los embarazos de las mujeres que se embarcan en pateras son fruto de abusos durante el tiempo de espera para embarcar, que en ocasiones llega alcanzar los dos años.

Salvamento Marítimo y la Guardia Civil del Mar mantienen un dispositivo de búsqueda para intentar localizar los cuerpos que fueron arrojados al mar en un perímetro de 240 millas cuadradas, puesto que aún se está en el plazo legal de 48 horas. Por ello, y aunque todo apunta a que estaban muertos, existe posibilidad de hallar algún cuerpo de los arrojados al mar.

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