Según informó hoy el delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón, con la investigación llevada a cabo se han logrado esclarecer nueve robos de aceite cometidos desde 2002 en las provincias de Jaén, Málaga, Granada, Tarragona, Toledo y Córdoba, en los que se sustrajeron cerca de 1.500.000 kilos valorados en más de cinco millones de euros.

López Garzón afirmó que tras las primeras investigaciones se pudo establecer desde un primer momento la participación de numerosas personas que distribuían sus funciones en cometidos de vigilancia, robo del aceite, llenado de las cisternas, transporte hasta su destino o trabajos de lanzadera para evitar ser detectados.

El grupo contaba con una avanzadilla que llegaba hasta los lugares que pretendían robar, en donde, haciendo uso de inhibidores de frecuencia para evitar las alarmas, practicaba el butrón para sacar las mangueras del recinto y llenar las cisternas.

En estos hechos están implicadas dos empresas de Jaén, comercializadoras, según López Garzón, y otra de Italia.

En la investigación de las empresas implicadas en España se ha comprobado la existencia de una gestoría que tramitaba la documentación y de las que el titular no ha podido justificar la legalidad de las numerosas transacciones de aceite que ha realizado.

Además, y como delito secundario, se ha descubierto un fraude a la Hacienda Pública, de unos 300.000 euros ya que con facturas falsas expedidas se justificaba un IVA a favor del administrador de las empresas españolas.

También mediante documentación falsa, se justificaban transportes de aceite entre España e Italia y viceversa, no existiendo en algunos casos tal transporte, lo que servía en unos casos para justificar la tenencia de grandes cantidades de aceite en depósitos de Jaén y en otros casos para hacer legal la salida del aceite de España.

De los dieciocho detenidos, once se encuentran ya en prisión en Italia y el resto está en libertad con cargos.