O.P./Efe / Madrid/San Sebastián

La izquierda abertzale no podrá reunirse hoy en Barakaldo, tal y como tenía previsto, a no ser que renuncie de forma "amplia y expresa" a hacer ninguna referencia a su nueva marca Abertzalen Sozialisten Batasuna (ASB). El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, a petición de la Fiscalía y de la asociación de víctimas Dignidad y Justicia, prohibió el acto convocado en el Bilbao Exhibition Center (BEC) de Barakaldo, que sólo podrá celebrarse si sus promotores se comprometen a no mencionar a ASB, una formación que el juez sospecha que puede ser "continuadora" de Batasuna. El portavoz de Batasuna Pernando Barrena anunció que la izquierda abertzale celebrará el acto político previsto porque "no tiene nada que ver con noticias que se hayan producido esta semana".

Para que el acto pueda celebrarse sus 41 promotores deberán renunciar expresamente y por escrito ante su juzgado y la Consejería de Interior del Gobierno vasco "a efectuar cualquier referencia directa o indirecta, verbal, visual, estática o dinámica, por medio de pasquines, propaganda o manifestaciones verbales, comunicados o cualquier otra forma a ASB su existencia, presentación o intención de acudir a las elecciones con este nombre y estatutos". Entre otros, el auto de Garzón cita a Arnaldo Otegi, Joseba Permach, Pernando Barrena o Joseba Álvarez. Además recuerda a Marije Fullaondo, una de las personas que registraron ASB.

Ley de Partidos

La razón esgrimida por Garzón para solicitar este requisito es que "en la situación actual, y visto el contenido de sus estatutos", se estima que ASB podría ser continuación de Batasuna, cuyas actividades están suspendidas, "dejando al margen la decisión que, en su momento, pueda adoptar el Tribunal Supremo", en cumplimiento de la Ley de Partidos.

Y es que la Fiscalía no tenía dudas de que ASB es sucesora de Batasuna y de que el acto de hoy no es otra cosa que su puesta de largo. Ayer mismo el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, entregó al juez Garzón un escrito en el que instaba a prohibir el acto de Barakaldo que servirá para presentar a la nueva formación promovida por el entorno abertzale como "sucesora de la ilegalizada Batasuna y otras organizaciones ilícitas pertenecientes al entorno de ETA".

En la petición que remitió a Garzón, el fiscal Zaragoza afirma que existen "fundadas razones" para relacionar el acto de hoy en el BEC con las formaciones ilegalizadas y cuyas actividades fueron suspendidas por el propio magistrado. Estas vinculaciones se "desprenden nítidamente" de la propia convocatoria del evento, que se realizó el pasado 17 de marzo en un hotel de Navarra con la presencia de varios individuos "imputados, procesados y acusados" por delitos de integración en organización terrorista. Delitos que investiga Garzón en tres sumarios diferentes.

En un segundo punto de su argumentación, la Fiscalía señala que la finalidad del acto del BEC es presentar a ASB, la nueva formación que la izquierda abertzale inscribió en el registro del Ministerio del Interior el pasado martes, y que es, a su juicio, sucesora de Batasuna.

Por su parte, el dirigente abertzale Pernando Barrena afirmó que el acto de Barakaldo "se sitúa en el contexto del trabajo político desarrollado por la izquierda abertzale en los últimos meses para socializar su propuesta de un marco democrático para Euskal Herria".