El director general de la Policía Nacional en el momento de los atentados 11-M y mano derecha del ex ministro del Interior Ángel Acebes, Agustín Díaz de Mera, se negó ayer a revelar el nombre de una fuente policial que, supuestamente, le dijo que existía un informe secreto que relacionaba a ETA con la masacre y que se ocultó al juez instructor del caso, Juan del Olmo. Ante la negativa, el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, que le pidió que valorara "la situación en la que coloca al proceso y las consecuencias para los ciudadanos" de su silencio, decidió multarle con 1.000 euros y ordenó la deducción de testimonio para que se investigue al actual eurodiputado del PP por delito de desobediencia grave.

La negativa a revelar su fuente se desencadenó tras la pregunta efecuada por el abogado de la Asociación Ayuda a las Víctimas del 11-M, José María de Pablo, que interrogó al testigo sobre la existencia y contenido de este informe, cuya existencia reveló el ex director de la Policía Nacional en una entrevista concedida a un medio de comunicación en septiembre de 2006. Se limitó a afirmar que "una fuente" le había informado de la existencia de un documento que vinculaba a la banda terrorista ETA con la perpetración de los atentados.

Aseguró que se trataba de una fuente policial "fiable y honesta", de la que dijo que no podía revelar su identidad. Recalcó que este informe había sido elaborado por un hombre y una mujer atendiendo a criterios "éticos" y dijo que era conocido por al menos diez o doce mandos de la Comisaría General de Información, que regenta Telesforo Rubio, que fue la persona que encargó su elaboración. "Hay informes que no están fechados ni sellados pero que se entregan a quien los solicita", agregó.

Insistió en que a instancias de varios mandos para que se amoldara presumiblemente este informe a lo que él denominó "la versión oficial", los autores persistieron en la teoría que mantenían en el documento. También afirmó que desconoce si alguien ha dado instrucciones para hacer desaparecer el informe. "Se me da cuenta del informe en septiembre y a sabiendas de que no lo puedo probar, mi conciencia no me permite quedarme con ese marrón", dijo y añadió que hizo pública su existencia con la confianza de que "determinadas conciencias" trasladaran el documento a sede judicial.

Tras estas explicaciones de Díaz de Mera, De Pablo le pidió que citara el nombre de la persona que le había informado de la existencia del documento, y el eurodiputado del PP se negó y se justificó asegurando que "peligraría la seguridad y el puesto de trabajo" de su informante. Destacó que la Policía Nacional es un cuerpo jerárquico y puso de manifiesto el compromiso contraído con esta persona le obligaba a no revelar su nombre.

Gómez Bermúdez ante la negativa, explicó al testigo que tenía el deber de revelar el número de identificación de la fuente que le informó y facilitárselo al menos por escrito, para que el tribunal pudiera valorar la conveniencia de hacerlo público e incorporarlo al proceso. "Aceptaré las consencuencias", dijo entonces De Mera.

La apertura de investigación contra Díaz Mera por el delito de desobediencia grave será remitida previsiblemente al Supremo para que a su vez solicite al Parlamento Europeo la tramitación de un suplicatorio con el que poder actuar contra el europarlamentario, ya que es aforado.