Madrid registra su segundo agente fallecido en una persecución en lo que va de año. Si en enero un joven policía de 28 años, con sólo cuatro meses de servicio, moría persiguiendo a una furgoneta al ser arrollada su scooter por un camión, en esta ocasión el agente César Casqueiro Abad, de 29 años, falleció hoy igualmente en un accidente de tráfico durante una persecución. Los hechos sucedieron a las tres de la madrugada, cuando Casqueiro realizaba una patrulla de vigilancia rutinaria junto a sus compañeros de la comisaría de Carabanchel, donde trabajaba en prácticas desde el 3 de enero tras superar la fase de instrucción con éxito.

Durante la vigilancia, los agentes detectaron la presencia de un vehículo sospechoso al que comenzaron a seguir camuflados. Iniciaron un discreto seguimiento que, al ser detectado por los ocupantes del otro coche, originó una persecución en la que los policías instaron a los sospechosos a detenerse mediante señales acústicas y luminosas. El vehículo perseguido, en lugar de frenar, apagó las luces y circuló rápidamente y de forma temeraria, saltándose semáforos e invadiendo aceras incluso.

A la llegada a la madrileña Avenida de los Poblados, los sospechosos frenaron bruscamente su marcha en el carril izquierdo. El coche policial se situó a su derecha, momento aprovechado por los perseguidos para girar bruscamente y abalanzarse sobre los policías, provocando que perdiera el control y diese una vuelta de campana. A consecuencia del incidente y de un impacto contra las vallas laterales de la calzada, el agente Casqueiro sufrió dos heridas abiertas en el tórax y el abdomen que provocaron su posterior muerte en el hospital 12 de octubre.

HUÍDA POR LA M-40

El vehículo sospechoso continuó su marcha en dirección a la M-40 hasta toparse con un dispositivo policial de dos motos cruzadas y otros tantos policías que trataron de dar el alto al vehículo. El coche desaceleró su marcha para engañar a los efectivos, para después acelerar e intentar atropellarles. Los policías se arrojaron al arcén para evitarlo y los sospechosos, a los que estos agentes describen como dos varones jóvenes de unos 18 ó 20 años, prosiguieron su huída.

La persecución se saldó con el fallecimiento de César Casqueiro Abad y heridas leves para otros cinco agentes, los tres que acompañaban al joven en prácticas y los dos que trataron de detener el vehículo en última instancia. Casqueiro falleció en el hospital 12 de octubre tras no lograr reponerse de las graves heridas y de una operación.

DOS VÍCTIMAS

César Casqueiro es el segundo agente fallecido en la Comunidad de Madrid en una persecución en lo que va de 2007. El pasado diez de enero, el agente Jorge Suárez Pérez, de 28 años también moría en el ejercicio de su labor profesional. El suceso ocurría cuiando el fallecido circulaba a bordo de una motocicleta persiguiendo a una furgoneta que se había dado a la fuga. El joven también llevaba poco tiempo co mo policía cuando en esta persecución fue arrollado por un camión. El conductor de la furgoneta sí fue detenido en ese caso.