El testigo Walid Altarakji Al Masri, que actuó como intermediario en el alquiler de la finca de Morata de Tajuña, donde se almacenaron y prepararon los explosivos utilizados en los atentados, aseguró ayer ante el tribunal del 11-M que Jamal Ahmidan, alias "El Chino", alquiló la vivienda en enero de 2004. En la operación actuó como enlace otro de los suicidas de Leganés, Serhane Ben Abdelmajid Fakhet, alias "Sarhane El Tunecino", añadió.

El contrato, que fue mostrado ante la sala, aparece firmado con el nombre de Youssef Ben Salah, uno de los apelativos falsos utilizados por "El Chino". El testigo -imputado y finalmente no procesado en la causa- reconoció al suicida.