La sección cuarta de la Sala de lo Penal, encargada de juzgar estos hechos, adoptó esta decisión en un auto, contra el que no cabe recurso, y en el que, tras rechazar la petición de la defensa de suspender la vista, que contó con el apoyo de la Fiscalía, declara la rebeldía de Salaberria, a pesar de que en su día fue juzgado y absuelto por estos hechos por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) sin que nadie recurriera su absolución.

En ese mismo juicio, Otegi acabó siendo condenado a 15 meses de prisión y al recurrir ante el Tribunal Supremo su condena, éste ordenó la repetición del juicio para él y para Salaberria, mientras que a una tercera acusada en relación con este homenaje -Araitz Zubimendi- no le ha afectado esta resolución al haber sido juzgada después que ellos y en un procedimiento aparte.

Esta situación provocó que la Fiscalía requiriera ayer a la Sala que aclarara la situación de los tres acusados por estos hechos y para ello solicitara las sentencias del TSJPV y del TS, por lo que, según fuentes de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, el tribunal debe aún pronunciarse acerca de este requerimiento.

La defensa de Salaberria pidió el pasado lunes la suspensión del juicio para su patrocinado invocando que éste había sido absuelto por este acto en sentencia firme después de que el pasado 28 de febrero, la Sala le declarara rebelde en esta causa tras darle "un plazo de cinco días que han transcurrido sobradamente".

La Sala ha acordado finalmente "mantener el señalamiento del juicio respecto del otro acusado debidamente citado", Arnaldo Otegi, y "la no celebración del juicio", con respecto a Salaberria, pero no por motivo de su absolución, como esgrimía su defensa, sino "como consecuencia de la declaración de rebeldía acordada en la presente resolución".

Al acordar la repetición del juicio para Otegi y Salaberria, quien ya se encontraba huido desde mayo de 2005 en la causa en la que el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón investiga la sumisión de Batasuna a ETA, el TS acordó que ambos, al perder la condición de parlamentarios en las últimas elecciones autonómicas vascas, debían ser juzgados en la Audiencia Nacional al calificarse los hechos de un delito de enaltecimiento del terrorismo.

Tras esta decisión del tribunal, Otegi deberá ser juzgado el próximo 21 de marzo por su participación, el 30 de julio de 2001, en el entierro de Castresana, fallecida en Torrevieja (Alicante) al manipular un artefacto explosivo.

Al ex parlamentario de Batasuna, que portó el féretro de Castresana en el acto celebrado en el cementerio de Polloe, de San Sebastián, se le atribuye haber pedido "un aplauso para todos los gudaris (soldados vascos) que han caído en esta larga lucha por la autodeterminación".

El TS anuló la sentencia del TSJPV, de acuerdo con la tesis del fiscal, que en su informe se adhería a uno de los motivos del recurso de Otegi, al considerar que este tribunal vulneró su derecho a un juicio justo.

El fiscal estimaba que dos de los magistrados que dictaron la sentencia que le condenó tuvieron "contacto real con la investigación de la causa".

El pasado 10 de abril, la Audiencia Nacional ya juzgó a Otegi por otro delito de enaltecimiento del terrorismo relacionado con su participación en un homenaje al dirigente etarra José Miguel Beñarán, "Argala", hechos por los que fue condenado a 15 meses de cárcel.

Cuenta además con otra condena de un año de cárcel que le impuso en noviembre de 2005 el Tribunal Supremo por un delito de injurias al Rey, a quien llamó en 2003 "jefe de los torturadores", por lo que una tercera condena, según algunos juristas, podría suponer su ingreso en prisión.