Los presos de ETA se muestran "unidos y esperanzados" ante el proceso puesto en marcha para lograr su acercamiento al País Vasco. Tal como adelantó FARO el pasado domingo, el Gobierno ha adoptado ya, bajo el mayor de los secretos, las primeras medidas para impulsar ese traslado.

En respuesta a la petición hecha por el Ejecutivo de Zapatero, las cárceles han comenzado a remitir a Interior los primeros informes individualizados sobre la actitud y el comportamiento de los terroristas que cumplen condena en España ante el proceso de paz. Los estudios coinciden en que no existe fisura alguna en el colectivo de presos. "No se detecta la posibilidad de una escisión, todo lo contrario", resaltan fuentes penitenciarias.

Los reclusos se muestran "unidos e ilusionados" ante la perspectiva de su acercamiento y acatan "disciplinadamente" las órdenes y la gestión de la cúpula etarra para lograrlo."Están dispuestos a seguir las instrucciones y dar los pasos que les digan sus jefes sin resistencia de ningún tipo. Sus posición es totalmente favorable al proceso", indican las mismas fuentes.

En esos informes, los directores facilitan también el estado de salud de estos presos, sus relaciones personales y la vinculación que mantienen con sus familias, y su postura ante la reinserción. Todo ello servirá para explicar la conveniencia de su traslado, o de indultos parciales o medidas como la libertad condicional o el régimen abierto.

Precisamente ayer lunes, la revista "Interviú" daba cuenta de que ETA anunciará en las próximas semanas que va a gestionar directamente con el Gobierno la suerte de sus casi 600 presos. La dirección de la banda terrorista enviará en breve un escrito a sus presos y a las organizaciones de la izquierda abertzale que les apoyan. En ese documento les informarán de las conversaciones que está manteniendo con el Gobierno y les pedirán que acaten las directrices de la organización en todo lo relativo a su futuro. Las fuentes consultadas por este medio coinciden en que el proceso puede comenzar en septiembre y calculan en seis años el tiempo necesario y previsto "para sacar de las cárceles españolas y francesas a todos sus activistas".

Según ha podido saber FARO de algunos de los estudios ya elaborados por las cárceles, incluso los terroristas con las condenas más duras estarían dispuestos a solicitar ellos mismos su inclusión en las tareas de reeducación y reinserción para acogerse a más beneficios penitenciarios, como podrían ser futuros indultos, adelantamiento de la libertad condicional y terceros grados.

El proceso en marcha ha devuelto la ilusión a los etarras más sanguinarios, que han visto truncadas sus opciones de salir de la cárcel a corto plazo tras la sentencia dictada por el Tribunal Supremo para el terrorista Henri Parot, según la cual las redenciones de pena deben aplicarse sobre las condenas individuales y no sobre la pena acumulada de 30 años. Así ha ocurrido con etarras históricos que estuvieron a punto de salir de prisión como Domingo Troitiño, "Txomin", y José Antonio López, "Kubati". Con la nueva sentencia, ex dirigentes de ETA como Francisco Múgica Garmendia, "Pakito", y Santiago Arrospide, "Santi Potros", no saldrían de la carcel hasta 2030.