El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, aseguró que él no cree en "mesas por la paz" como propone el PSOE y piensa que Zapatero ha cambiado su política antiterrorista, o porque está negociando con ETA o porque "tiene una visión de la que el resto de los mortales no somos conocedores". En su opinión, la ruptura "unilateral" del pacto antiterrorista por parte del presidente del Gobierno "nos ha devuelto a los peores tiempos del pasado", con ETA en las instituciones, marcando la agenda y el regreso de la "kale borroka".

Durante una entrevista con Europa Press, al ser preguntado si el PP tiene previsto reunirse con el PSOE dentro de la ronda de contactos anunciada para en septiembre por el secretario de Organización socialista, José Blanco, con el fin de crear una mesa para la paz, Rajoy aseguró: "Yo no creo en esas cosas".

"Creo -argumentó- que contra el terrorismo no hay que plantear mesas, lo que hay que hacer es una política antiterrorista clara y no cambiarla salvo que los terroristas dejen de ser terroristas".

Esa política antiterrorista, en su opinión, "tiene que consistir fundamentalmente en los siguiente: primero, decirle a los terroristas que no se va a negociar con ellos nada, que no se va a pagar ningún precio político, que se van a seguir utilizando todos los instrumentos del Estado de Derecho, que no se les va a dejar participar en las instituciones y que esa política no se va a cambiar gobierne quien gobierne".

"Eso de las mesas, las negociaciones y hablar con los terroristas está demostrado que no conduce a nada, salvo para darle protagonismo a los terroristas y para que recuperen un status político que jamás debieron haber recuperado", dijo.

Además, Rajoy manifestó que la reforma de la Constitución y los Estatutos de Autonomía "van en un paquete conjunto" y que no consentirá que se aprueben algunos estatutos sin contar con el PP y luego se busque el apoyo de su partido para reformar la Constitución.

En este sentido, quiso dejar claro que la definición de España debe hacerse con "amplio respaldo" del Congreso "como mínimo con los dos grandes partidos nacionales" y advirtió que él no puede apoyar "de ninguna manera" que se diga que "España no es una nación y que en España hay varias naciones".