Hay otro foco de interés en el análisis de los resultados del 28 de abril: las ciudades. Todas han seguido el guion que deriva de los resultados nacionales y el sorpasso de los socialistas a nivel autonómico. En las siete, el PSdeG cosecha la victoria y se coloca en franca posición para disputar las próximas elecciones municipales que se celebrarán el 26 de mayo, sobre todo al PPdeG, que cede la primera plaza que registró en las últimas generales. La tradición dicta que los resultados entre convocatorias de distintos niveles no son extrapolables, y así es, pero a cambio sí pueden ser indicativos del momentum o el clima con el que afrontan los partidos el segundo asalto electoral, en menos de un mes.

Vigo es una muestra de la transformación. Hace cuatro años el PP fue la fuerza más votada con el 31% de las papeletas pero ayer apenas pudo superar el 18% que la hundió al tercer lugar. Por el camino, una sangría de casi 20.000 votos. El más votado por los vigueses fue el PSdeG, al crecer doce puntos y 15.000 votos; a mucha distancia de En Común-Unidas Podemos, segundo pese a dejarse nueve puntos y 13.000 sufragios.

Las imágenes de la jornada electoral en Galicia. // VARIOS

Las capitales coruñesas son otros de los termómetros. Convertidas en espejo de la nueva política surgida en 2015 y en feudos urbanos del rupturismo, el socialismo se colocó primero en todas. En A Coruña aventajaron en más de 17.000 votos al PP y obtuvieron el doble de papeletas que En Común-Unidas Podemos, formación hermanada con la Marea Atlántica de Xulio Ferreiro, que pasa del seguno al tercer cajón del podio. En Santiago el panorama es similar. La ciudad gobernada actualmente por Martiño Noriega (Compostela Aberta) también desciende al tercer puesto a los moradosy entrega la victoria al PSdeG, eso sí, por un margen estrecho de 2.000 votos. El PP se queda segundo, con un descalabro de 14 puntos, al igual que en Ferrol, uno de sus objetos de deseo el 26-M.

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Allí, al rupturismo el hecho de ostentar la alcaldía, con Jorge Suárez al frente, tampoco le jugó a favor: En Común solo pudo aguantar 7.000 de los 10.000 votos de hace tres años, un 10% menos.

En el resto de ciudades se repite la tendencia de ganadores y perdedores. En Pontevedra se reproduce la pauta del socialismo ganador, el PP derrotado pero segundo, y la marea a la baja. El BNG, en el poder municipal, consigue mil votos más y se queda quinto, posición por otro lado habitual cuando se trata de elecciones generales. De hecho, ningún diputado nacionalista se sentará en el Congreso en la próxima legislatura, tras el adiós de Alexandra Fernández y Miguel Anxo Fernán-Vello, abmos adscritos al grupo de En Marea, pero vinculados a Anova.

¿Y el interior? Pues alberga una particularidad: el ascenso de Ciudadanos a la tercera plaza y la severa derrota popular en la única capital donde ostenta el bastón de mando. En Ourense, el PP registra su caída más grave en una capital, con 16 puntos menos, hasta el extremo de verse superado por los socialistas. Por último, en Lugo también le ceden el liderato al PSdeG, precisamente el partido de la alcaldesa, Lara Méndez.