Carral y Laxe fueron dos de las principales vías del Casco Vello de Vigo. El tráfico de pasajeros y las sucesivas ampliaciones del puerto olívico a lo largo de los siglos XIX y XX llenaron sus aceras de hoteles, comercios y oficinas.

Sus trazados discurren por el recinto amurallado de Vigo, derruido a finales del siglo XIX por la presión del crecimiento urbano.

Sin embargo, estas calles que representaban unas de las principales vías de acceso al corazón de Vigo entraron en decadencia a finales del pasado siglo. Del puñado de negocios históricos asentados en sus aceras, como el hotel La Chata, la Peluquería Carral o la tienda de maquetas de barcos de Enrique Font, solo sobrevive Arjeriz, ya centenario.

Aspecto de la Rúa Carral, en una imagen sin datar.

FdV

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Aspecto de la Rúa Carral, en una imagen sin datar.


La Rúa Carral, de noche, en 1984.

MAGAR

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La Rúa Carral, de noche, en 1984.


Tráfico descendente en la Rúa Carral, en 1985.

MAGAR

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Tráfico descendente en la Rúa Carral, en 1985.


Vestigios de la muralla de Vigo en la Rúa Laxe, en 1994.

JESÚS DE ARCOS

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Vestigios de la muralla de Vigo en la Rúa Laxe, en 1994.


Rúa Laxe en 1994.

CAMESELLE

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Rúa Laxe en 1994.


Vista de la Rúa Laxe, en 1995.

RICARDO GROBAS

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Vista de la Rúa Laxe, en 1995.


Tienda del Celta en la Rúa Carral, en 1996.

FdV

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Tienda del Celta en la Rúa Carral, en 1996.

El 25 de septiembre de 1996, el Celta inauguraba en el número 16 de la Rúa Carral, con Vlado Gudelj y Patxi Salinas a la cabeza, su segunda tienda oficial tomando el testigo de la estrenada el verano anterior en los bajos del estadio de Balaídos.


Obras en la Rúa Carral, en 1999.

CAMESELLE

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Obras en la Rúa Carral, en 1999.


Hundimiento de la acera en la Rúa Carral, en el año 2000.

MAGAR

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Hundimiento de la acera en la Rúa Carral, en el año 2000.


Perspectiva de la Rúa Carral, con una cabina telefónica, en 2004.

CAMESELLE

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Perspectiva de la Rúa Carral, con una cabina telefónica, en 2004.


Nuevas obras en la Rúa Carral, en 2005.

RICARDO GROBAS

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Nuevas obras en la Rúa Carral, en 2005.

Instalación del nuevo pavimento en la Rúa Carral en 2005, con adoquinado.


Nuevas obras en la Rúa Carral, en 2005.

R. Vila

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Nuevas obras en la Rúa Carral, en 2005.


Cierre de uno de los comercios más antiguos de Vigo, en 2005.

Ricardo Grobas

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Cierre de uno de los comercios más antiguos de Vigo, en 2005.

Calzados Bastira, uno de los comercios más antiguos de Vigo, echó el cierre en 2005. El negocio se asentó en la ciudad a mediados de los años 20 del siglo pasado. De hecho, el local de la Rúa Carral ya aparece en una imagen de FARO de 1926. La compra del inmueble supuso el cierre del establecimiento.


Aspecto de los locales de la Rúa Carral, en 2006.

Ricardo Grobas

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Aspecto de los locales de la Rúa Carral, en 2006.

Estos nueve espacios, construidos en 1951 y con una superficie total de 290 metros cuadrados, sufrían graves problemas de filtraciones y humedades. Pasaron a manos municipales al finalizarse los 25 años de concesión.


Uno de los locales de la Rúa Carral, en 2006.

Javier Hernández

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Uno de los locales de la Rúa Carral, en 2006.

Los locales de la Rúa Carral estaban ocupados principalmente por tiendas de recuerdos, aunque también albergaron durante décadas negocios como la Peluquería Carral o la tienda de maquetas de barcos de Enrique Font.


Nuevas obras en la Rúa Carral, en 2006.

RICARDO GROBAS

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Nuevas obras en la Rúa Carral, en 2006.


Remodelación de la Rúa Laxe, en 2007.

Jose Lores

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Remodelación de la Rúa Laxe, en 2007.


Arjeriz, uno de los negocios más lonjevos de Vigo, en 2013.

JESÚS DE ARCOS

1830

Arjeriz, uno de los negocios más lonjevos de Vigo, en 2013.

Arjeriz es uno de los negocios centenarios de la ciudad y prácticamente el único que se mantiene con vida en la Rúa Carral. El establecimiento evolucionó de ultramarinos a tienda de vinos y productos gourmet.


Vista de la Rúa Carral en 2014.

Ricardo Grobas

1930

Vista de la Rúa Carral en 2014.

La apertura al tráfico de García Olloqui hacia la Alameda de Vigo restó a la Rúa Carral el 40% de su tráfico, facilitanod la circulación y evitando los atascos en hora punta. El vial, que entonces contaba con adoquinado, sufría habituales hudimientos de su firme.