La biomasa constituye hoy en día una de las fuentes de energía con mayores perspectivas de crecimiento, gracias a su condición de recurso renovable y a los avances que en los últimos años han experimentado los generadores térmicos que la utilizan, particularmente los de madera natural en sus diferentes formatos. La biomasa de madera natural es la más extendida en el ámbito doméstico y se utiliza habitualmente para alimentar calderas, estufas y hogares insertables. Los tipos de biomasa más comúnmente empleados son la leña y los pellets.

Entre las ventajas de los sistemas de calefacción con biomasa como pueden ser estufas o calderas de pellets y leña, sobresale el hecho de que el combustible utilizado es ya de por sí renovable, lo que garantiza el mínimo impacto sobre el medio ambiente. Esta eficiencia energética se ve incrementada si se opta por tener estufas estancas de pellets y leña, ya en el mercado español y empleados de forma habitual en países como Francia. Un apuesta del sector de la calefacción por dar respuesta a la búsqueda de sistemas que contribuyan a la creación de las denominadas "casas pasivas", viviendas con un consumo energético muy bajo.

Estas estufas toman el aire de fuera del local del que van instaladas, de forma que contribuyen a mejorar la eficiencia energética de la vivienda al no requerir rejillas de ventilación por las que se producen pérdidas de calor. Disponen de dos conexiones, una por la cual se realiza la evacuación de los humos de combustión, y otra a través de la cual se realiza la admisión del aire de combustión.

Un contexto en el que cobra importancia la integración arquitectónica de las soluciones empleadas, con un uso mayoritario del color negro mate tanto en los aparatos generadores, como en los sistemas de evacuación así como la simplicidad y elegancia en los diseños, lo cual lleva a los fabricantes a un desarrollo continuo de las soluciones presentes en el mercado. Todo ello sin olvidar el cumplimiento de las nuevas directrices de EcoDiseño fijadas por la Unión Europea hace cuatro años.

Además, uno de los puntos más críticos a la hora de instalar una chimenea es siempre aquel en el que ésta atraviesa una pared o un forjado, y muy especialmente cuando estos son de madera o contienen materiales combustibles.

Sistema Dinakisol

Es necesario, por tanto, fortalecer estos puntos mediante una pieza especial que nos aporte sin duda la seguridad de que en ese punto no se va a transmitir calor a los elementos que se atraviesan, al objeto de evitar el riesgo de que se provoque un incendio que pueda afectar a la vivienda.

Aún cuando no hubiera riesgo de incendio porque el forjado a la cubierta fuera de material no combustible, debemos tener en cuenta la pérdida de calor que se produce en este punto y evitarla pues disminuye el tiro, y por tanto la eficiencia de la instalación.

El sistema Dinakisol, de Dinak, instalado en el paso de la chimenea a través del forjado o de la pared, evita el riesgo de incendio y permite aumentar la eficiencia energética, evitando pérdidas de calor por ese punto.

Para ello, se compone de tres elementos: Un elemento pasamuros estanco aislado que rodea a la chimenea a la altura del forjado y/o pared combustible. Dispone del espesor de aislamiento necesario para cubrir completamente la distancia a materiales combustibles fijada por la reglamentación en vigor; un embellecedor circular plano con junta, que cierra la holgura existente entre la pared de la chimenea y el diámetro interior del embellecedor, evitando cualquier pérdida de calor hacia el exterior. A su vez, sirve como base y soporte del elemento anterior; y, finalmente, un embellecedor circular plano. Este elemento cumple una función únicamente estética, tapando el elemento anterior, especialmente en aquellos casos en los que sea necesario un acabado lacado.