Según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la energía representa el 60% de todas las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, siendo el factor que contribuye de forma principal al cambio climático. Una cifra clave que la convierte en uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU para 2030, parte de una nueva agenda que persigue erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos.

Así es. El pasado año 2015, líderes de todo el mundo fijaron la necesidad de 'garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos' como el séptimo de los ODS, profundamente relacionado también con el número 13, 'acción por el clima', y con metas específicas para su consecución. Duplicar la tasa mundial de mejora de la eficiencia energética o, dicho de otro modo, del uso eficiente de la energía, se encuentra entre estos fines en los que todo el mundo ha de poner de su parte: gobiernos, sector privado, sociedad civil y ciudadanos en general.

Guía de la Energía

En su Guía de la Energía, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), adscrito al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, ofrece una serie de recomendaciones a través de las que todos podemos contribuir a la consecución de este objetivo.

En España, la calefacción representa como media el 47% del consumo de energía de un hogar. Un porcentaje que es posible reducir haciendo un uso responsable de la misma al tiempo que se consulta con los profesionales qué tipo de aparatos son más eficientes para nuestras necesidades y se apuesta por los sistemas de calefacción que se sirven de energías renovables.

Con respecto al aire acondicionado, fijar la temperatura de refrigeración en 26º o no ajustar el termostato a una temperatura más baja de lo normal son otros de los consejos del IDAE, que explica que se puede conseguir hasta un 60% de ahorro de energía instalando toldos en las ventanas donde da el sol, evitando la entrada de aire frío y aislando adecuadamente los techos y muros.

Asimismo, recomienda no dejar televisores y otros equipos en modo stand by y conectarlos todos a un mismo ladrón, será más sencillo apagarlos y se conseguirá un ahorro no desdeñable.

Asimismo, acciones tan sencillas como no dejar las luces encendidas, analizar las necesidades de luz que tiene cada parte de la vivienda o considerar la idoneidad de dispositivos auxiliares para el control de la iluminación son otros de los consejos del IDAE para contribuir a un uso eficiente de la energía, además de utilizar programas de baja temperatura en la lavadora o valorar como alternativa las lavadoras termoeficientes y no introducir alimentos calientes en la nevera o no abrir el horno innecesariamente para revisar la comida. Cada vez que se hace se pierde un mínimo del 20% de la energía acumulada.

Apostar por la energía renovable para autoconsumo es también otra de las medidas que podemos implementar para contribuir a un uso eficiente de la energía, con posibles subvenciones o beneficios fiscales. En este sentido, el IDAE aconseja contactar con una empresa especializada. Puede ser una comercializadora de electricidad, una empresa instaladora especializada de sistemas eléctricos, una empresa de servicios energéticos o una empresa que se dedique específicamente a las energías renovables.