La creciente demanda de confort y salubridad de las edificaciones, unida al constante aumento de los precios de las fuentes energéticas en los últimos años, incrementa la demanda de un uso eficiente de la energía tanto por parte de las empresas como de los hogares. Esta demanda se plantea en las tres componentes de la sostenibilidad: social, económica y medioambiental, y se refleja en una normativa cada vez más exigente y severa, en particular en el ámbito de la Unión Europea.

La eficiencia energética engloba la valoración de un gran número de factores, entre los que se incluyen todas las medidas orientadas a un mejor aprovechamiento del consumo de fuentes de energía convencionales (electricidad, gas, combustibles de origen fósil, etc.), así como la certificación energética de edificios (envolvente térmica y mejora del rendimiento de las instalaciones), la instalación de equipos más eficientes energéticamente (calderas de condensación y/o baja temperatura, biomasa, aerotermia, cogeneración, etc.), el alumbrado de bajo consumo (tecnologías LED) y la recuperación de energía en sus diversas formas.

A estos anteriores se unen las cada vez más pujantes y económicas soluciones renovables: energía geotérmica, energía solar térmica, biomasa y biocombustibles, energía eólica, las bombas de calor, las instalaciones fotovoltaicas, etc. Adicionalmente, es siempre importante recordar que la primera, ampliamente disponible y más eficiente forma de energía renovable es siempre el ahorro energético, porque como se suele decir: "La energía más eficiente es aquella que no se consume".

Los criterios de eficiencia energética deben ser el punto de partida para el proyecto integral de las instalaciones, de manera que éstas se adapten a las características del edificio y de su entorno, buscando una ejecución de calidad y planificando un mantenimiento esmerado para garantizar su eficiencia, rendimiento y rentabilidad. Todo cálculo económico tendrá en cuenta la totalidad de los costes (proyecto, instalación, explotación y mantenimiento) a lo largo de la duración de la vida prevista de la instalación, así como la previsible evolución de los precios de los recursos energéticos utilizados.

Es también imprescindible realizar un estudio detallado de tarifas que permita reducir el coste económico de la energía consumida para los usuarios, teniendo en cuenta las particularidades del suministro y el perfil de consumo. Este deberá revisarse periódicamente para adecuarse a las actualizaciones periódicas de las tarifas, e incluso a las posibles ofertas de las compañías comercializadoras de energía. Una adecuada selección de la potencia y de la modalidad de tarifa contratadas puede suponer un importante ahorro en la factura anual de energía de una vivienda o de una empresa sin afectar al confort y a las prestaciones.

Aquellos profesionales que intervengan en el proyecto, instalación y mantenimiento de las soluciones de eficiencia energética deben poseer una elevada cualificación para llevarlas a buen término con garantías de éxito. Es imprescindible que los proyectistas cuenten con una formación multidisciplinar, tanto respecto a la capacitación técnica como al conocimiento de las soluciones disponibles en el mercado, que les permita abordar el estudio con un enfoque amplio, planteando todas las alternativas disponibles para seleccionar las más adecuadas a cada caso en particular.

Los Colegios profesionales, y en particular Cotivigo, somos garantes ante la Sociedad de la buena práctica de la profesión y de la promoción de nuestros colegiados, se llevan a cabo importantes esfuerzos para capacitar excelentemente a los profesionales en el campo de la eficiencia energética.

Como muestra de su servicio a la Sociedad, Cotivigo se ofrece para desarrollar soluciones de eficiencia energética adecuada a sus necesidades para proporcionar información sobre posibles alternativas y, en su caso, poner a su disposición a nuestros profesionales competentes en este campo de actividad, que llevarán a cabo un estudio más detallado del problema y propondrán soluciones óptimas al mismo, tanto en coste como en funcionalidad. Consideramos a nuestros colegiados como profesionales de referencia en el ámbito de la eficiencia energética, con conocimiento pleno y actualizado de las técnicas, buenas prácticas y criterios de selección y dimensionamiento, como corresponde a nuestra labor de formación continuada y multidisciplinar que es un referente a nivel de toda Galicia.

El objetivo último de la eficiencia energética debe ser siempre garantizar la calidad de vida de los usuarios con criterios de sostenibilidad medioambiental, económica y social, a la vez que reducir la factura energética de particulares, empresas e instituciones, y del Estado en general. Asumimos nuestra responsabilidad colectiva de realizar un esfuerzo hoy para garantizar un mañana mejor a la nuestra y a las futuras generaciones.