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Faro de Vigo

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Agricultura

La sequía merma la producción de almendras en un año "complicado"

Los riegos limitados y la falta de lluvias afectan a esta temporada y preocupan de cara a la siguiente | A esta situación se suma la subida de los precios de los combustibles, fitosanitarios y abonos

Comienza la recogida de la almendra en Córdoba. Francisco González

El pasado 4 de agosto comenzó una campaña de recogida de la almendra marcada por la sequía y las altas temperaturas. Unos efectos que se notan tanto en el fruto y su posterior rendimiento como en el trabajador. Un año "más complicado por todo" si se tiene en cuenta que la escasez de agua ha mermado la producción, que la almendra aún no tiene la suficiente fuerza como para abrir la capota y que las jornadas laborales se adaptan a los azotes del calor en Córdoba.

Tanto es así que en la finca El Viento -situada cerca de La Montiela, pedanía de Santaella- juegan con las horas para evitar los momentos de mayor riesgo. Eso hace que empiecen a las 5.30 horas y, a veces, tengan que reducir la jornada. Como explica Juan Manuel, encargado de la explotación, este año se ha adelantado apenas un día el inicio de la recolección. Pero si se mira con perspectiva, cada vez comienza antes. Los primeros almendros de aquellos terrenos fueron sembrados en el año 2015. Al principio, el encargado recuerda que las labores comenzaban a mitad del mes. Ahora, "cada año es antes". Esto se debe a que "los árboles, al no tener verdor", dan el fruto antes.

Esa falta de verdor está provocada por la sequía. Señalando a su alrededor, Juan Manuel muestra las consecuencias. "¿Ves lo que es la sequía? El árbol en su esplendor no tiene nada que ver con esto", dice mientras cuenta las almendras de una rama despejada.

La producción final confirmará sus observaciones, pero estima que se notará bastante en los kilos, tanto que podrían quedarse en la mitad. Una mirada precisa, además, permite ver frutos sin abrir, algo que dificulta aún más el posterior trabajo de quitar la capota. "Lo normal es que esto se despegue de la almendra y se seque, aunque luego la pipa está buena", apunta.

Hace unas semanas, el presidente de Asaja Córdoba, Ignacio Fernández de Mesa, adelantó que la temporada se está desarrollando con menor producción que la anterior, debido tanto a los límites establecidos para el riego como a la falta de frío y de lluvia en los meses de otoño del año pasado.

Año de cálculos

En la finca El Viento cuentan con 90 hectáreas de almendros. Por cada hectárea, el encargado señala que se necesitan 6.000, 7.000 o, incluso, 8.000 metros cúbicos de agua. Para esta campaña, apenas han podido emplear 1.300. "Este año ha sido un año de muchos cálculos con el riego, solo puedes gastar esto y te tiene que llegar", lamenta Juan Manuel. En esta situación, solo queda "mantenerlos" hasta que el panorama mejore. Si es que mejora, porque al encargado le preocupa ya el año próximo. "Lo malo es el que viene", dice. Para que la siguiente campaña sea próspera "tiene que llover muchísimo ya". A la escasez de agua se suma la subida de precios y, como asegura Juan Manuel, han subido "los combustibles al doble, los fitosanitarios al doble, los abonos al doble...". Eso sí, "la almendra no está al doble, está baja", comenta el encargado. Y recuerda que "el problema que tenemos en la agricultura es que lo pagan poco y se queda todo en los intermediarios, en el supermercado no se ve reflejado el precio del campo".

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