Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Mercado de vivienda

La construcción se encomienda a subcontratas de Portugal para ejecutar obras por falta de personal y la «enorme» carga de trabajo

«Ellos tienen mano de obra y necesitamos que nos aporten, la falta de trabajadores es una realidad incontestable», expone un directivo del sector

El norte luso incrementa los sueldos de albañiles en un 10% solo en un trimestre para evitar el éxodo de profesionales

Edificio en construcción con subcontratas portuguesas en la calle Eduardo Chao de Vigo.

Edificio en construcción con subcontratas portuguesas en la calle Eduardo Chao de Vigo. / Jose Lores

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Lara Graña

Lara Graña

Vigo

En la calle Eduardo Chao de Vigo, en un tramo de escasos 80 metros, hay tres edificios en obras, dos de ellas activas a día de hoy. En ambas —son para uso residencial, particular y turístico, respectivamente— se escucha, entre martillazos, el inconfundible acento del norte de Portugal. Y, junto a los útiles de construcción, vehículos del otro lado de la raia. Porque empresas del sector están echando mano de subcontratas lusas, cuadrillas al completo, para poder sacar adelante los encargos en plazo ante la falta de personal y la «enorme» carga de trabajo, como han apuntado a FARO desde la dirección de varias compañías. «Siempre ha habido trabajadores portugueses en la construcción, especialmente en esta zona», indica uno de ellos, también de Vigo. Pero ahora «sí hay empresas portuguesas, ellos tienen mano de obra y las subcontratamos porque nos la pueden aportar», prosigue.

El cambio radica en la subcontratación de proyectos, más allá de echar mano de empleados. «La escasez de mano de obra es una realidad incontestable». El presidente de la Asociación de Constructores de Pontevedra (ACP), Miguel Caruncho, recuerda que los vínculos transfronterizos con Portugal han «sido siempe recurrentes», si bien «la falta de profesionales en nuestro entorno obliga a acentuar esa simbiosis en algún tipo de obra». Claro que, abunda Caruncho, la contratación en el país vecino se complica porque «allí también tiene muchísimo trabajo». El plus que ofrecen los proyectos en España es una mejor remuneración. «Si no dispones de mano de obra tienes que tirar de empresas colaboradoras, ha aumentado muchísimo la cartera». El sector, expone el responsable de la ACP, está dando plazos más largos para la ejecución de trabajos. «La capacidad es la que es».

Como resumió FARO este pasado mes de junio, con datos del Instituto Galego de Estatística (IGE) con la información de la Seguridad Social, el sector de la construcción es el que se ha anotado la mayor subida salarial en los últimos cuatro años, por encima de la base media mensual global en el mercado laboral autonómico. Pero es que en el norte de Portugal están acometiendo una estrategia idéntica: la de mejorar los sueldos para atar profesionales. La Comissão de Coordenação e Desenvolvimento Regional do Norte (CCDRN), tutelada por el Ministério da Economia e da Coesão Territorial, acaba de poner cifras sobre la mesa.

El de la construcción fue el sector que más incrementó los salarios en el norte del país en el primer trimestre de este 2026, con un alza interanual del 16,1%; solo en comparación con el cuarto trimestre de 2025 la subida acarició el 10%. De modo que las nóminas han pasado, de media, a los 1.284 euros netos al mes, frente a los 1.106 euros de hace un año o los escasos 980 euros limpios de hace solo dos ejercicios. Con los últimos datos disponibles, los del primer trimestre de 2026, el coste salarial medio en la construcción en Galicia fue de 2.153,38 euros brutos por trabajador y mes.

Las empresas lusas vinculadas a la hostelería o alojamiento siguen siendo las que pagan los sueldos más raquíticos, por debajo de los 940 euros netos mensuales también en el extremo norte de Portugal. La Comunidade dos Países de Língua Portuguesa —incluye a Angola, Mozambique, Cabo Verde, Brasil, Guinea-Bisáu, Guinea Ecuatorial, Santo Tomé y Timor-Leste, además de la propia Portugal— es a la que continúan recurriendo organizaciones empresariales para nutrir sus plantillas.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents