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Hito en el aire

El avión «vigués» de Airbus bate el récord del mundo con 24 horas volando de Australia a Europa

El A350-1000ULR, fabricado en colaboración con Delta Vigo, aterrizó este martes en Toulouse procedente de Melbourne después de recorrer 23.075 kilómetros sin escalas

El Airbus A350-1000ULR en su aterrizaje en Toulouse.

El Airbus A350-1000ULR en su aterrizaje en Toulouse. / Airbus

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Vigo

Una pequeña parte fabricada en Vigo en un gran hito de la aviación a nivel mundial. El A350-1000ULR que ha batido este martes el récord del vuelo civil más largo sin escalas guarda una estrecha relación con la ciudad y su industria aeronáutica. Tal y como avanzó FARO en junio, Delta Vigo ha sido la responsable de construir piezas del fuselaje y alas de este modelo que esta mañana ha aterrizado a las 9.52 en Toulouse después de 24 horas y 23 minutos. En total fueron 23.075 kilómetros o 12.460 millas náuticas, superando las 10.000 mifijadas como su límite.

El avión «vigués» superaba así la plusmarca fijada por Boeing en 2002 cuando un 777-200 voló durante 22 y 42 minutos entre Hong Kong y Londres, pero a través del Pacífico. Esta ruta la ha repetido en esta ocasión desde Melbourne en un viaje en el que ha atravesado los dos trópicos, el Ecuador y se ha aproximado al Círculo Polar Ártico. Los pilotos realizaron turnos de 4 horas cada uno mientras atravesaban tres continentes diferentes.

La epopeya forma parte del Proyecto Sunrise puesto en marcha por el fabricante europeo y Qantas. La aerolínea nacional australiana persigue así la quimera de acercar las antípodas de Oceanía y Europa Occidental. Para ello ha encargado 12 aeronaves de este modelo y está prevista su entrega a partir de abril de 2027, estando la segunda unidad en fase final de ensamblaje.

Este trayecto ha causado una grandísima expectación en el sector al ser la primera vez que una aeronave civil de estas características logra volar durante un día de forma ininterrumpida. En Flightradar, web de referencia para el tráfico aéreo, más de 25.000 personas fueron siguiendo las primeras fases antes incluso de que cruzara Norteamérica. A su llegada a Europa a primera hora de la mañana ya eran más de 50.000 los espectadores y en el aterrizaje en Toulouse se duplicó. El avión frustró la primera intentona en el aeropuerto donde Airbus tiene su principal factoría, registrándose entonces picos de más de 115.000 personas viendo su trayectoria. La semana pasada el avión con la selección española de fútbol que volvía del Mundial fue uno de los más seguidos de la historia con menos de la mitad.

Los A350-1000 de ultra largo recorrido permitirían los vuelos sin escalas desde Sydney a São Paulo, Madrid o Nueva York. De esta manera podrían competir en uno de los nichos de mercado más lucrativos de la aviación mundial, donde las aerolíneas del Golfo Pérsico (Etihad, Qantas y Emirates) han tomado ventaja dada su posición geográfica como enlace. Como ejemplo, sería como cubrir ida y vuelta sin repostar en una hipotética ruta entre Vigo y Buenos Aires.

La inclusión de un nuevo tanque con capacidad para 20.000 litros extra de fuel y un espacio de cabina optimizado se unen a las mejoras en las que ha trabajado Delta Vigo en lo que denominan «el ala del futuro», según avanzaron durante los últimos meses para el resto de modelos de la familia de aviones A350, los más modernos y eficientes de Airbus. Contarán con una configuración de 238 plazas.

Expansión internacional de Delta

La fabricación de este avión no solo supone el buque insignia para Qantas y Airbus, sino también para la prolífica relación entre la industria viguesa y la aeronáutica. Delta Vigo es uno de los proveedores clave de Airbus, compañía con la que incluso comparte proyectos de I+D de calado. El crecimiento de la firma que dirige Francisco Puga en el sector aeronáutico se debe en buena parte al reconocimiento que este gigante europeo hace de su trabajo. Tanto, que las dos oficinas en el extranjero de Delta (en Múnich y Hamburgo, la más reciente), surgieron casi a petición del propio productor.

En lo que respecta al A350, la empresa olívica participa en distintas partes de toda la familia de aeroplanos. Algunos, muy significativos, como son las alas, las puertas de pasajeros o mantenimiento, diversas secciones de fuselaje, el carenado que se encuentra entre las alas (denominado belly fairing) o los estabilizadores de cola (HTP/VTP). En concreto, proporciona líneas para fabricación de composites y aeroestructuras desde el modelo A350-800, pasando por el 900, el 1000 y la versión de carga A350F.

Como consecuencia del aumento de cadencia histórico de Airbus en todas sus plantas para hacer frente a los pedidos, la industria aeroespacial gallega que de una u otra forma participan en los aviones (como el exitoso A320 en sus diferentes versiones) se está preparando. En el caso de Delta, FARO adelantó parte del contenido del nuevo plan estratégico, que consistirá sobre todo en un incremento de las instalaciones de Delta Vigo Aeroestructuras en Porto do Molle, Nigrán. Allí invierte 12 millones de euros para una segunda gran ampliación con otros 12.000 metros cuadrados, a los que se suman otros 8 millones de euros para adaptar el resto de plantas. Con todo, llegará a los 300 trabajadores.

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