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Comercio

El calor anima las compras en unas rebajas cada vez más descafeinadas

El comercio electrónico y la desregularización de los periodos de descuentos diluyen el efecto llamada de estas campañas, que muchos negocios inician ya en junio

Viandantes, en la entrada de un negocio de Vigo con rebajas.

Viandantes, en la entrada de un negocio de Vigo con rebajas. / Alba Villar

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Vigo

Sandalias, vestidos, camisetas, pantalones cortos, ventiladores o sistemas de aire acondicionado. Son algunos de los artículos que más éxito tienen en la temporada de rebajas, que muchos negocios inauguraron el día 1 de julio, pero otros tantos ya el mes pasado. Comerciantes explican a FARO que el calor y la sucesión de eventos propios del verano ha animado a los compradores a meterse en las tiendas para renovar el armario y refrescarse en una época que nada tiene que ver con la de antaño, caracterizada por las colas a las puertas de los establecimientos, repletos de gente en busca de gangas. El comercio electrónico y la existencia de descuentos casi todo el año, principalmente, en las grandes marcas, han diluido el efecto llamada de este periodo.

El presidente de la Federación Vigo Comercio, Roberto Giráldez, apunta que, tras un inicio de julio marcado por el calor, la campaña ha arrancado con buen pie porque los consumidores compran la ropa y el calzado propios de la estación. «Si hay calor, no estás pensando en comprar una gabardina», resume. En cambio, recuerda que los veranos lluviosos lastran las ventas incluso con fuertes descuentos. Reconoce el daño que hace el comercio electrónico a los negocios físicos, pero advierte que los consumidores empiezan a cuestionar las supuestas ventajas de comprar por internet. A los precios, cada vez menos competitivos, se suman «incidencias con los envíos, las devoluciones o la calidad del producto recibido».

Ya hay negocios que ofrecen descuentos de final de rebajas.

Ya hay negocios que ofrecen descuentos de final de rebajas. / Alba Villar

José María Seijas, presidente de la Federación Gallega de Comercio, sostiene que las rebajas han perdido el sentido que tenían tradicionalmente debido a la desregulación del mercado. «Empiezan el 1 de enero y acaban el 31 de diciembre», ironiza. La Federación Gallega de Comercio lleva años reclamando «al Gobierno central» que recupere una normativa similar a la existente hasta 2012, cuando las campañas de invierno y verano estaban limitadas en el tiempo. En su opinión, deberían volver a servir para liquidar el excedente de temporada y no convertirse en una estrategia comercial permanente. De hecho, ya hay escaparates que anuncian las segundas rebajas y otros ya dan paso al remate final: hasta un 70%.

Seijas denuncia que el pequeño comercio no puede competir con las prácticas de algunas grandes cadenas, que «fabrican colecciones específicas para venderlas rebajadas o introducen ya artículos de la siguiente temporada mientras mantienen las promociones». Critica otras estrategias comerciales, como elevar previamente los precios para aplicar después descuentos aparentes. También hay clientes que acuden a las tiendas para probarse una prenda o zapato y después realizan la compra en una plataforma online «Es la picaresca de siempre», resume. En su opinión, el comercio tradicional no tiene capacidad ni interés en seguir ese modelo y reclama recuperar unas reglas que permitan competir en condiciones más equilibradas.

Desde la zapatería Elena Vázquez, cuentan que el inicio de la campaña fue muy intenso, pero ha perdido fuerza en los últimos días. El establecimiento asegura que las ventas de producto de verano mantienen un buen ritmo y defiende la necesidad de adaptarse al mercado con nuevas fórmulas, como mantener una zona outlet permanente en la tienda, además de un establecimiento específico de descuentos en la calle Martín Echegaray. También destacan el peso creciente del canal online, que gestionan desde la propia tienda física para complementar las ventas sin incrementar costes.

En Dadá Zapatería, aseguran que la afluencia de público está siendo elevada y consideran que el tiempo menos propio de playa de los últimos días (con calor, pero sin tanto sol) y la llegada de cruceristas están favoreciendo las compras. Defienden que las rebajas deberían centrarse en artículos de final de campaña y critican que los descuentos se hayan extendido prácticamente durante todo el año, ya que el pequeño comercio no puede competir con las estrategias de precios de las grandes cadenas. Explican que trabajan con tarifas ajustadas desde el inicio y únicamente aplican descuentos en pares sueltos o productos que agotan temporada.

El pequeño comercio coincide en reclamar un modelo de rebajas más acotado. Desde Le Marché de Rachel, explican que, tras unos meses de mayo y junio flojos, la primera quincena de julio ha devuelto el movimiento a la tienda gracias al buen tiempo, aunque rechazan adelantar las promociones porque, a su juicio, acostumbran al consumidor a comprar únicamente con descuentos y reducen la rentabilidad del negocio. La propietaria mantiene un pequeño espacio outlet durante todo el año, pero asegura que no participa en campañas como el Black Friday. «Al principio, era solo un día. Ahora, ya se hace el mes entero», lamenta.

Por su parte, desde ElectroTak, especializada en electrodomésticos y electrónica, destacan que la campaña está siendo mejor que la del año pasado, con descuentos de entre el 15% y el 40% y un crecimiento impulsado también por las ventas a través de redes sociales, que les permiten llegar a clientes de toda España. Mientras, El Corte Inglés confía en el atractivo de su segunda fase de rebajas, con un 20% de descuento adicional en moda y promociones de hasta el 50% en deportes, para mantener un buen ritmo de ventas durante las próximas semanas.

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