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Impulso al sector de la defensa

Indra se decanta por Galicia para la construcción de su segunda fábrica de vehículos militares

La compañía analiza la adaptación de una nave en As Pontes para la planta ante las dificultades del proyecto inicial previsto en Asturias

El nuevo CEO de Indra, Josep Maria Recasens (d), y el presidente ejecutivo de Indra, Ángel Simón Grimaldos (i).

El nuevo CEO de Indra, Josep Maria Recasens (d), y el presidente ejecutivo de Indra, Ángel Simón Grimaldos (i). / Eduardo Parra

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Pablo Castaño

Vigo | Oviedo

La estrecha vinculación de Indra con Galicia y el auge del sector de la defensa en la comunidad allanan el camino a una nueva inversión estratégica. Ante los problemas que se está encontrando para sacar adelante su proyecto de expansión en un taller de la localidad asturiana de Langreo propiedad de Duro Felguera, la multinacional tecnológica apuesta por As Pontes, la alternativa que tenía entre manos desde que su plan inicial empezó a torcerse.

La segunda fábrica de vehículos militares terrestres de la compañía presidida por Angel Simón se ubicará, según adelanta este sábado La Nueva España, del grupo editorial Prensa Ibérica, en una nave del municipio coruñés. Tiene unas dimensiones inferiores a las instalaciones que manejaba en Asturias, pero los terrenos anexos son propiedad de la Xunta y ha ofrecido a Indra facilidades para que los adquiera a bajo precio si fuera necesaria una ampliación. Indra ya ha contratado a una empresa de ingeniería para proyectar la adaptación de la nave de As Pontes. Los trabajos sobre el terreno ya han comenzado.

El pasado miércoles, el nuevo consejero delegado de Indra, Josep Maria Recasens, dejó claro en su primer discurso ante la junta general de accionistas que la compañía va a poner el foco en el cumplimiento de los plazos de las entregas de los encargos del Ejército. "La credibilidad se construye entregando a tiempo", señaló Recasens. En el último año, Indra ha sido adjudicataria en solitario o en UTE con Escribano de programas especiales de modernización (PEM) del Ejército español que incluyen la construcción de más de 600 vehículos militares entre obuses autopropulsados sobre ruedas y cadenas, vehículos anfibios de combate y vehículos lanzapuentes.

Indra está preparando el tallerón de Gijón, adquirido a Duro Felguera, para fabricar y probar allí blindados; pero para los encargos que ya tiene y cumplir sus plazos, y para los pedidos que espera captar de los próximos PEM, necesita mayor capacidad de fabricación. Por sus dimensiones, características y cercanía al Tallerón de Gijón, su otra factoría en operación, Indra había considerado como emplazamiento prioritario para una segunda fábrica de blindados el antiguo taller de Duro Felguera Construcciones Mecánicas en Barros. Sin embargo, Indra no ha conseguido llegar a un acuerdo con Duro Felguera para adquirir los terrenos. El grupo asturiano de ingeniería, que acaba de esquivar el concurso de acreedores, considera insuficientes los 6 millones de euros que ha llegado a ofrecer Indra por el taller de Barros. La negociación está bloqueada –pese a los intentos del Gobierno del Principado para engrasarla– e Indra no puede esperar. La posibilidad de forzar una expropiación de los terrenos previa declaración del proyecto como de interés estratégico podría llevar demasiado tiempo y el contador de los plazos de los PEM ya está corriendo.

Proyectos en Galicia

Indra firmó en julio del pasado año firmó con el Consorcio de la Zona Franca de Vigo un protocolo de colaboración para el establecimiento del Centro de Excelencia de Aeroespacial y Defensa de Indra en el VgoTIC global HUB que el Consorcio está construyendo en la ciudad. El Centro de Excelencia de Aeroespacial y Defensa de Indra contará con laboratorios y oficinas en las que está previsto que, para 2026, trabajen más de 200 profesionales, en su mayoría procedentes de universidades gallegas y con un perfil altamente cualificado.

También tiene lazos estrechos con la administración autonómica. Es uno de los principales actores privados vinculados al parque empresarial de Rozas (Lugo) desde sus inicios hace diez años y la Xunta le ofreció en noviembre formar parte del grupo de trabajo conjunto "para identificar proyectos de colaboración en el sector de la defensa y el aeroespacio". "Esta reunión se enmarca dentro de la ronda de contactos que la Xunta está manteniendo con las empresas de este ámbito para evaluar los posibles proyectos a desarrollar y las medidas de apoyo que se van a articular dentro de la Estrategia de Seguridad, Defensa y Aerospacio aprobada por la Xunta con una inversión prevista de 183 millones de euros", anunció la Consellería de Economía e Industria.

Al igual que Langreo, As Pontes es un territorio de transición justa por el cierre de la gran central térmica de carbón que tenía allí Endesa. Tener esa calificación de territorio de transición justa garantiza el acceso a ayudas estatales y europeas para respaldar el proyecto.

Que Indra apueste por As Pontes como ubicación para su segunda fábrica de vehículos militares no supone un portazo definitivo al proyecto de Barros. El director general de Indra Land Vehicles, Frank Torres, señaló recientemente que la compañía barajaba también una tercera planta en el Norte de España. No obstante, hay más candidatos. Entre ellos León, que ya tiene asignado un proyecto de Indra para fabricar drones.

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