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Gravamen

El comercio gallego ve en la ‘tasa Shein’ una «oportunidad» para ampliar mercado

La Unión Europea aplicará desde el miércoles un impuesto de 3 euros a artículos procedentes de países extracomunitarios

José María Seijas, presidente de la Federación Gallega de Comercio.

José María Seijas, presidente de la Federación Gallega de Comercio. / FdV

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Vigo

Los clientes de plataformas de venta online como Shein, Temu o AliExpress, conocidas por ofrecer productos a precios muy reducidos en comparación con la competencia, tendrán que rascarse el bolsillo a partir del próximo miércoles, 1 de julio. La Unión Europea aplicará una tasa de 3 euros a artículos procedentes de países extracomunitarios, como China, Reino Unido o Estados Unidos, con un valor inferior a 150 euros. Esta medida, conocida popularmente como 'tasa Shein' por ser esta una de las tiendas electrónicas más famosas, tiene como objetivo reducir la cantidad de paquetes que estos gigantes del comercio introducen en Europa.

Todo apunta a que serán los consumidores los que vayan a asumir este sobrecoste, cuya aplicación depende de los códigos arancelarios que la Unión Europea asigna a los productos, es decir, los códigos Taric, que, normalmente, vienen determinados por los materiales de fabricación. Esto supone que, aunque se compren dos productos similares, habrá casos en los que será necesario pagar la tasa dos veces. Un ejemplo: en caso de que un consumidor compre dos camisetas de algodón, pagará una vez esta especie de arancel; si adquiere una blusa de seda y otra de lana, al ser dos códigos Taric diferentes, deberá abonarla dos veces.

Este cambio de escenario supondrá un golpe para las grandes plataformas de venta online… y abre una «oportunidad» para los comercios comunitarios y las tiendas a pie de calle, al menos, a corto plazo: mientras estos gigantes no amplíen o establezcan almacenes en la UE para sortear este gravamen. Es la reflexión del presidente de la Federación Gallega de Comercio, José María Seijas. «El comercio tendrá más opciones para competir con esos precios, aunque creo que va a ser momentáneo, dado que estas plataformas ya están trabajando en una solución. Tenemos que actuar con rapidez para poder captar clientela», comenta.

Seijas aprovecha la coyuntura para poner en valor la importancia de que los negocios gallegos se sumen a la plataforma comerciogalicia.es, que «funciona perfectamente». Agrupa establecimientos de la comunidad con el objetivo de hacer frente a la competencia feroz de los grandes almacenes electrónicos, sus «monstruos». «Tenemos que seguir uniéndonos y mentalizarnos en que la web y las redes sociales son un escaparate de 24 horas. Da trabajo mantenerlo, pero debemos hacerlo porque los consumidores lo exigen», indica antes de aplaudir la medida de la UE: «Está bien que se les pida lo mismo que al resto de comerciantes».

En los últimos años, Bruselas ha presionado con fuerza para adelantar lo máximo posible la medida. En mayo de 2023, la Comisión presentó una reforma amplia de la Unión Aduanera, que incluía una nueva Autoridad Aduanera Europea —por cuya sede llegó a pujar Málaga, aunque terminó siendo elegida Lille— y la eliminación del umbral de los 150 euros. La exención ha producido una serie de dolores de la cabeza para la Unión Europea, entre ellos, una «gran pérdida de competitividad» para los países comunitarios frente a China principalmente, así como una «destrucción de actividad», según fuentes de la Comisión.

La previsión inicial establecía la entrada en vigor de la tasa en 2028, pero, a finales de 2025, los Estados miembros acordaron adelantar la medida a 2026, antes de que la reforma aduanera se aplicase en su totalidad, escudándose en que la medida tenía carácter urgente. Con todo, ha sido concebida como un parche temporal hasta que entre en vigor la reforma aduanera en 2028. Entonces, la Comisión tiene previsto sustituir la tasa de tres euros por un régimen ordinario de derechos aduaneros, que regirá según el producto. A partir de noviembre, se espera que este impuesto se incremente con nuevos recargos de gestión.

Bruselas sostiene que el volumen de paquetes de bajo valor ha crecido de forma exponencial durante los últimos años. Solo en 2024, llegaron al mercado europeo más de 4.600 millones de pequeños paquetes: la inmensa mayoría, procedentes de China, lo que equivale a unos 12 millones de envíos diarios. Las instituciones europeas consideran que muchos de estos productos llegan infravalorados para reducir el pago de impuestos y dificultan los controles de seguridad, calidad y falsificaciones.

Con esta medida, se trata de reducir la competencia desleal que denuncian desde hace años comerciantes y fabricantes europeos, que consideran que las plataformas de bajo coste operan con ventajas frente a las empresas establecidas en la UE. El recargo servirá igualmente para ayudar a financiar el aumento de los costes administrativos y de inspección derivados del auge del comercio electrónico internacional.

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