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Industria

CTAG y Little se alían para fabricar un vehículo terrestre no tripulado para Defensa: pujan en una licitación por casi 6 millones

El CDTI lanzó una compra pública innovadora con casi 12 millones de euros para dos UGV, uno con ruedas y otro con cadenas

Es la única candidatura gallega y compiten en uno de los lotes contra Astibot, Miriad, Escribano, Iturri, Sener y otra UTE en la que está TSD

El Torgo, el vehículo eléctrico creado por Little Electric Car.

El Torgo, el vehículo eléctrico creado por Little Electric Car. / Little

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Adrián Amoedo

Adrián Amoedo

Vigo

El Ministerio de Defensa quiere dotarse de un «robot terrestre», nombre con el que hacen referencia a un vehículo no tripulado (UGV, por las siglas en inglés) que protagoniza una compra pública precomercial de servicios de I+D comandada por el CDTI. La licitación, dotada con casi 12 millones de euros, busca el desarrollo de dos tipos de sistemas multipropósito, que soporten el uso de medios pesados y que eliminen el riesgo para el personal, uno con ruedas y otro con cadenas. Dos lotes que han captado el interés de un total de 16 empresas, con propuestas de forma individual o a través de uniones temporales de empresas (UTE). Entre todas las firmas solo hay dos participantes gallegas. Más concretamente, de Vigo y su área: el Centro Tecnológico de Automoción de Galicia (CTAG) y la viguesa Little Electric Car se han unido para presentar su propuesta innovadora aprovechando el expertise de ambas en el sector.

El Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI) abrió la puja el pasado abril con la publicación de los pliegos. La licitación llegaba después de una consulta preliminar de mercado con la que se intentó «conocer el grado de desarrollo de tecnologías innovadoras en el ámbito de los sistemas autónomos terrestres», recibiendo diferentes propuestas de compañías de todo el país, entre las que ya estaban CTAG y Little, pero entre las que figuraban entonces otras firmas como la también gallega Urovesa.

En aquella consulta, el CDTI reconocía que los Unmanned Ground Vehicles (UGV) se han convertido en «una prioridad estratégica tanto para los cuerpos de seguridad como para las fuerzas armadas» y que, aunque había algunas soluciones a nivel nacional o internacional, «se echa en falta la presencia de UGVs que puedan portar y hacer uso de herramientas de gran tonelaje». Recibió 18 propuestas, pero la conclusión fue que «la tecnología existente en el mercado, tal y cómo se está explotando, no es capaz de cubrir el reto tecnológico planteado».

Características

Con estos antecedentes, y tras la firma de un convenio entre el CDTI y Defensa, el organismo lanzó la licitación con 11,9 millones de euros (impuestos incluidos). La cantidad se divide en dos lotes, uno de 5,9 millones para el UGV con ruedas y los otros 6 para el que llevará cadenas y se centrará en «trabajos sobre el terreno». CTAG y Little presentaron propuesta para el primer lote, que será un vehículo para «operaciones de alta movilidad», según las prescripciones técnicas recogidas en un documento de casi 200 páginas.

En ambos casos se trata de UGVs que integrarán sistemas de propulsión híbrida con un pack de baterías, motor eléctrico y otro de combustión que pueda utilizar biocombustibles. Y en lo que respecta al que tendrá tracción con ruedas, los requisitos mínimos hablan de un vehículo que «podrá ser 4×4, 6×6 u 8×8», tener un peso en vacío (tara) de entre 3.500 y 7.000 kilos y un motor de al menos 140 kW (o 190 CV). Sus características deben permitir «alta movilidad tanto en carretera como en entornos campo a través de dificultad intermedia», con una velocidad mínima de 75 kilómetros hora (50 km/hora off-road) y capacidad de afrontar pendientes frontales del 60% (y laterales de un 30%). Además, tiene que poder cargar 2.000 kilos como mínimo y una serie de puntos de interfaz para poder emplear hoja quitanieves, sensores y efectores tácticos (como estación de armas remota) o brazos robóticos, entre otros.

Tras cerrar el plazo para recibir ofertas el pasado 25 de mayo, el CDTI reveló que a este primer lote se presentaron siete propuestas de nueve empresas. Entre ellas hay dos UTEs: la formada por CTAG y Little y la creada entre Unmanned Tecnologies con TSD. El resto son ofertas presentadas a título individual por compañías como Escribano, Sener Aeroespacial, Iturri (con presencia en Galicia a través de RLA, Rodríguez López Auto), Miriad Global o Astibot.

La iniciativa con sello vigués bebe de la experiencia de ambas partes en lo que demanda la licitación. En lo que respecta a CTAG, lleva años trabajando en coches sin conductor y, de hecho, está en estos momentos lanzando el Shuttle, su sistema eléctrico y autónomo que rueda estos días por la Universidad de Vigo en su segundo despliegue. Por parte de Little, en 2024 presentó su plataforma de alta movilidad 100% eléctrica, el Torgo, un gran todoterreno cuya primera unidad fue comercializada para el Pirineo catalán.

Este tipo de licitación lanzada por el CDTI es como la que venció la viguesa Seadrone, que presentó un proyecto junto a su matriz, la madrileña Zelenza, para desarrollar un sistema capaz de detectar y de detener embarcaciones que incluirá un dron de alta velocidad capaz de para frenar la actividad de los narcos en el sur del país.

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