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Águeda Ubeira, presidenta de AJE Vigo

«Los jóvenes empresarios no nos sentimos representados por las grandes patronales»

La CEO de Vanetta Food pide que se les tenga en cuenta «en los foros y mesas donde se toman decisiones»

Las demandas de AJE Vigo: mayor claridad normativa y que se escuche su voz.

Alba Villar

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Vigo

Águeda Ubeira Naveiras (Vigo, 30 de mayo de 1985) compagina la presidencia de la Asociación de Jóvenes Empresarios y Empresarias de Vigo y el Sur de Pontevedra (AJE Vigo) con el puesto de CEO de Vanetta Food, dedicada a la elaboración y comercialización de alternativas vegetales a platos tradicionales. Aborda con FARO las peticiones del sector y su situación actual.

—Lleva más de año y medio como presidenta de AJE Vigo y, cuando asumió el cargo, se marcó como objetivos aumentar el número de socios y aportar más valor a la asociación. ¿Lo ha conseguido?

—Sí, completamente. Contamos con 132 socios, más del doble de los que había cuando entré. Además, las cuentas están saneadas; antes, llegábamos muy justos a final de mes.

—¿Qué perfiles tienen los nuevos asociados?

—Tenemos un poco de todo. Hay mucho autoemprendimiento, pero, durante el último año, se han incorporado también pequeñas y medianas empresas que enriquecen todavía más la asociación.

—¿Predomina algún sector?

—Somos una asociación claramente multisectorial. Hay bastantes consultoras digitales y agencias de marketing, pero también tenemos empresas de automoción, construcción y muchos otros ámbitos.

Águeda Ubeira, en los jardines de la Praza de Compostela de Vigo.

Águeda Ubeira, en los jardines de la Praza de Compostela de Vigo. / Alba Villar

—¿Cuáles son las principales preocupaciones de los emprendedores?

—Nos preocupan las cuentas, la liquidez, los cambios burocráticos, las modificaciones normativas y también todo lo relacionado con la gestión de las personas. En Galicia, además, existe un problema importante con el absentismo laboral, con una tasa superior a la del resto de España.

—¿A qué cree que se debe ese mayor absentismo?

—No me atrevería a simplificarlo porque creo que es una cuestión estructural. Influyen factores como las listas de espera sanitarias o los retrasos para obtener pruebas médicas y recibir el alta. Eso provoca que una persona que podría reincorporarse a su puesto tenga que permanecer de baja durante más tiempo.

—¿Cree que existe mala fe por parte de los trabajadores?

—Quiero pensar que no. Evidentemente, siempre puede haber casos concretos, como ocurre en cualquier ámbito de la vida.

«Las empresas deben preocuparse por el bienestar de sus trabajadores»

—¿Qué responsabilidad tienen los empresarios en esta cuestión?

—La de crear espacios donde las personas quieran trabajar y se sientan cómodas. Hace poco, estuve en Madrid impartiendo un taller y vi un cartel en una cocina que prohibía hablar de asuntos personales bajo amenaza de sanción. Me pareció increíble. De todos modos, no se puede responsabilizar exclusivamente al empresario de la motivación del trabajador. En Vanetta, todos trabajamos en jornada continua y, a las cuatro y media de la tarde, todo el mundo se va para casa. Los viernes adelantamos el horario para terminar antes.

—¿Cómo valora las medidas impulsadas por la Xunta para frenar el absentismo?

—Creo que se están haciendo bien las cosas. Otra cuestión distinta son los retrasos derivados de las listas de espera.

—¿Se sienten los jóvenes empresarios representados por las grandes patronales?

—Desde mi experiencia, no. Si hablo como CEO de Vanetta Food, no. Y, si hablo como presidenta de AJE, considero que hay muy poca representación de personas jóvenes, especialmente, menores de 35 años. Necesitan visibilidad y oportunidades para ocupar determinados puestos.

—¿Qué ofrece Galicia para emprender?

—Tenemos muchas fortalezas: un buen ecosistema, iniciativas públicas que apoyan el emprendimiento y una colaboración público-privada que funciona. Es cierto que ciudades como Madrid o Barcelona cuentan con ecosistemas más maduros, pero también hay mucha más competencia.

«No hay nada que me guste más que ser dueña de mi vida y de mi tiempo»

—Muchos jóvenes optan por preparar una oposición para acceder al sector público. ¿Qué ventajas tiene emprender frente a ese camino?

—Responderé de forma bastante romántica. No hay nada que me guste más que ser dueña de mi vida y de mi tiempo. Tengo una capacidad de autogestión que difícilmente tendría de otra manera. Además, quienes emprendemos queremos dejar una huella, aportar algo y construir un proyecto propio. Es una vocación. Eso no significa que ser funcionario sea peor, simplemente, son caminos diferentes.

—¿La inteligencia artificial hace más fácil emprender?

—Más que hacerlo más fácil, lo hace más eficiente. Hay tareas que una inteligencia artificial bien utilizada permite resolver mucho más rápido que hace apenas dos años.

—¿Qué nivel de implantación tiene la inteligencia artificial entre los jóvenes empresarios?

—Está muy extendida, pero todavía queda mucho camino por recorrer.

—¿Qué errores debe evitar un emprendedor?

—Muchas veces, estamos tan centrados en nuestro proyecto que olvidamos que compartir experiencias con otros emprendedores nos puede hacer avanzar mucho más rápido. Los errores son inevitables y forman parte del aprendizaje.

—¿Qué reclama AJE a las Administraciones?

—Que se nos tenga en cuenta en los foros y mesas donde se toman decisiones. Somos mucho más visibles que hace dos años, pero seguimos reclamando claridad normativa y estabilidad. También es fundamental seguir impulsando la colaboración público-privada, ya que beneficia a todo el ecosistema.

«No veo una solución a corto plazo al problema de la vivienda, pero creo que, en un mundo tan conectado, no es imprescindible vivir en el centro de una gran ciudad»

—¿Cómo afecta el elevado precio de la vivienda al emprendimiento?

—Es una cuestión transversal que afecta a todos los ámbitos de nuestra vida. Galicia cuenta con un rural extraordinario, donde existen oportunidades para vivir y emprender. No veo una solución a corto plazo, pero sí creo que, en un mundo tan conectado, no es imprescindible vivir en el centro de una gran ciudad.

—Delegar es una de las tareas que más les cuesta a los empresarios. Usted es madre de dos hijos, CEO de Vanetta Food, presidenta de AJE Vigo y hasta tiene tiempo para hacer deporte. ¿Cómo lo logra?

—Hacía más deporte antes (risas). He aprendido a no obsesionarme con llegar a todo. Es una forma de vida y, si no fuera vocacional, sería muchísimo más difícil. Intento sacar tiempo de calidad para mi familia, aunque hay ámbitos personales que he tenido que aparcar temporalmente para poder atender otras responsabilidades. No debemos buscar la perfección.

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