Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Negociación del convenio provincial

CC OO y UGT ratifican el preacuerdo del metal de Pontevedra en sus asambleas

La CIG rechaza la propuesta y mantiene la manifestación de este martes, aunque no será ante el Ifevi

De izquierda a derecha: Fito Otero (CC OO), Xulio Fernández (CIG) y Cristian González (UGT) en una de las jornadas de paro.

De izquierda a derecha: Fito Otero (CC OO), Xulio Fernández (CIG) y Cristian González (UGT) en una de las jornadas de paro. / Marta G. Brea

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Vigo

Tras tres jornadas de huelga y manifestaciones, el pasado viernes se consiguió el anhelado consenso entre las patronales (Asime, ATRA e Instalectra) y los sindicatos del metal, a excepción de la CIG, que consideraba que «había fuerza para conquistar mucho más». El apoyo de CC OO y UGT a la propuesta de las empresas permitió la redacción de un «histórico» preacuerdo que determina el laboral futuro de unos 33.000 trabajadores en la provincia de Pontevedra. Después de esta última mesa negociadora, las centrales se reunieron esta tarde en sus respectivas asambleas de delegados para ratificar el pacto provisional.

Tal y como lo hicieron sus representantes el pasado viernes, CC OO y UGT votaron a favor, aunque la tensión fue palpable hasta el último momento. Tres horas habían pasado desde el inicio de la asamblea de CC OO hasta que finalmente confirmaron el sí. Por su parte, la CIG se mostró firme en su negativa al texto porque considera que «no responde a las necesidades reales del sector». Mantiene la manifestación convocada para mañana con el recorrido de las anteriores citas, en lugar de reunirse ante la feria Navalia como estaba inicialmente previsto, ya que, según fuentes de FARO, la central nacionalista no contaría con los permisos necesarios para hacerlo. El pistoletazo de salida será a las 10 horas desde la Avenida de Beiramar y finalizará en la Plaza de la Estrella.

«El metal de Pontevedra ya dejó claro que no está dispuesto a aceptar más pactos a la baja. Existe fuerza suficiente para tumbar un acuerdo que consolida la precariedad y perpetúa las condiciones de explotación que padecemos diariamente», señalan desde CIG-Industria, haciendo un llamamiento a los trabajadores del sector a secundar la huelga.

El preacuerdo

El preacuerdo recogía una subida salarial del 15% distribuida en un convenio de cuatro años (un alza del 5% en 2026 con atrasos desde el inicio del año, un 4% en 2027 y un 3% respectivamente en 2028 y 2029). Los oficiales de primera serán reconocidos con un 1% adicional en sus nóminas, ya que hasta el momento cobraban lo mismo que los de segunda. Esta diferencia económica se eleva hasta cerca de 20 euros mensuales en 2029.

Para hacer frente a la inflación e intentar garantizar el poder adquisitivo de los trabajadores en este contexto de incertidumbre internacional derivada del conflicto en Oriente Próximo, el pacto incluye una cláusula de revisión de los sueldos conforme al Índice de Precios de Consumo (IPC) sin tope en el caso de este año y hasta un 2,5% en los siguientes.

Otro de los aspectos más peleados fue la posibilidad de realizar jornada continua durante la temporada estival para paliar las consecuencias del estrés térmico al que se someten los empleados. Por ello, los astilleros, varaderos y centros de reparación naval deberán tener horario intensivo al menos en el mes de julio. Además, están obligados a abonar uno de los complementos por trabajos especiales (toxicidad, peligrosidad o penosidad).

Entre las distintas mejoras conseguidas se encuentran la subrogación para las empresas eólicas y de telecomunicaciones, un día más de vacaciones (24 laborables) y una reducción de ocho horas en la jornada laboral en 2027, por lo que el total anual quedaría en 1.752.

«Este acuerdo representa un avance histórico para el convenio del metal de Pontevedra, tanto por las mejoras salariales como por los derechos conquistados, siendo el mejor convenio firmado en los últimos 20 años», expresan desde UGT.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents