Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El nuevo «rey» de la merluza negra quema etapas en Nodosa y ya tiene nombre: «Pesantar 1»

El arrastrero de la viguesa Profand se encuentra en fase avanzada de armamento, con el casco y la superestructura prácticamente al 100%

El astillero avanza con el «Voyager» para Nueva Zelanda, cuya botadura es inminente

El «Pesantar 1», el buque que Nodosa Shipyard fabrica para Profand

El «Pesantar 1», el buque que Nodosa Shipyard fabrica para Profand / FdV

Vigo

El nuevo rey de la merluza negra quema etapas en Nodosa Shipyard. El astillero de Marín tiene en fase avanzada de armamento el arrastrero encargado por la armadora Pesantar, la empresa participada por Grupo Profand que ya ha elegido el nombre para el buque: Pesantar 1. La obra avanza a buen ritmo, con el casco y la superestructura prácticamente finiquitada y el objetivo de partir hacia el caladero argentino en abril de 2027.

La unidad de 85 metros de eslora fue encargada por Pesantar en marzo de 2025. Se trata de la construcción 308 de Nodosa, que como en anteriores ocasiones perfiló un barco con diseño de proa tipo invertido y una alta capacidad de producción, con hasta 80 toneladas diarias. Todo ello para la mayor inversión de una pesquera gallega en un solo barco, al situarse en el entorno de los 40 millones de euros.

Tras dejar atrás la fase de aceros y el ensamblaje de los bloques, la unidad ya luce con el casco perfectamente reconocible en las instalaciones de Marín, donde se colocan los últimos elementos de calderería y se realizan trabajos en su interior.

Una vez concluido, el barco partirá para Argentina, donde será el más moderno de la flota que se dedica a esta especie. Allí será el sustituto del Echizen Maru, en su caso de 89 metros de eslora por 15 de manga y construido por el astillero japonés Naikai Shipbuilding (ahora Naikai Zosen Corporation).

Otros encargos

Al lado del Pesantar 1 el otro gran buque que factura Nodosa encara ya los últimos trabajos previos a una botadura que se prevé inminente. Se trata del Voyager, el arrastrero encargado por la neozelandesa Talley's, en este caso de 79 metros.

Los otros tres pedidos que atesora el astillero son el remolcador para la local Amare Marín y los dos bateeiros con los que regresó a un sector clave en sus más de 50 años de historia. En este caso, firmados con Barlovento y Proinsa.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents