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Automoción

El CTAG y Stellantis se alían con la mayor universidad de ingeniería de Alemania para enseñar a los conductores a pilotar los coches del futuro

AutHUMate quiere reducir el infrauso de las funciones de automatización por desconfianza, pero también su sobreuso por exceso de fe en la tecnología

Prueba de conducción automatizada en las instalaciones del CTAG.

Prueba de conducción automatizada en las instalaciones del CTAG. / FdV

Vigo

La industria del automóvil lleva décadas afinando su tecnología con funciones cada vez más sofisticadas de automatización. Pero de poco sirve que el coche sea más inteligente si el conductor no entiende qué hace su cerebro, cuándo puede ayudarle y dónde están sus límites.

Ahí es donde entra AutHUMate, un nuevo proyecto en el que participa el Centro Tecnológico de Automoción de Galicia (CTAG), con sede en O Porriño, junto a Stellantis, dentro de un consorcio coordinado por la RWTH Aachen, la mayor universidad técnica de Alemania y líder mundial en ingeniería aplicada. La iniciativa arrancó oficialmente el pasado mes de abril y se prolongará hasta marzo de 2029, tras lograr una ayuda de más de cuatro millones de euros de la Unión Europea.

El objetivo es diseñar una estrategia de interacción persona-vehículo que permita sacar el mayor partido posible a los asistentes avanzados y a la automatización de la nueva generación de coches. Ese enfoque es, probablemente, lo más interesante del proyecto, ya que supone abordar la doble barrera (comercial y de seguridad) que hoy afronta el sector.

Por un lado, hay usuarios que no activan muchas funciones útiles porque no las entienden, no se fían o no han recibido las explicaciones necesarias. Por otro, hay conductores que interpretan mal las capacidades de su automóvil y le atribuyen un nivel de autonomía que no tiene. Ante esta situación, AutHUMate busca matar dos pájaros de un tiro: reducir el infrauso de la automatización por desconfianza o confusión, pero también su sobreuso por exceso de fe.

«Los sistemas de vehículos del futuro solo mejorarán la seguridad si los conductores confían en ellos, los comprenden y los utilizan adecuadamente. Sin embargo, las tecnologías avanzadas de asistencia al conductor y automatización a menudo se evitan, se malinterpretan o se utilizan incorrectamente debido a la limitada transparencia del sistema o al conocimiento insuficiente», asegura el consorcio que impulsa el proyecto.

Aprender con «juegos»

La receta elegida para poner fin a esta problemática entremezcla psicología del conductor, interfaces hombre-máquina y una idea que en el motor empieza a generar cada vez más interés: la gamificación.

El proyecto plantea un enfoque dual. Primero, un aprendizaje «estático», basado en mecánicas de juego, para construir una comprensión básica de las funciones del vehículo. Después, una gamificación dinámica dentro del propio coche, capaz de adaptarse en tiempo real si detecta que el usuario está infrautilizando o sobreutilizando una determinada ayuda.

La validación de AutHUMate se llevará a cabo en simuladores de alta fidelidad y en entornos de tráfico reales, con la participación de jóvenes, personas mayores y conductores profesionales.

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