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Industria pesquera

Atunlo pierde su último vestigio: Frigalsa rescinde el contrato por la nave de Vigo y Pernas crea nueva marca

La concesión de las instalaciones de Beiramar pertenece a la multinacional logística pero Atunlo tenía derecho a una subrogación; las letras desaparecerán en los próximos días

Comercial Pernas distribuirá sus productos bajo la enseña ADN, de Atunes del Norte

Naves de Frigalsa, donde pronto retirarán las letras de Atunlo

Naves de Frigalsa, donde pronto retirarán las letras de Atunlo / Marta G. Brea

Lara Graña

Lara Graña

Vigo

Fue el 30 de noviembre de 2007 cuando la compañía Atunes y Lomos registró su marca comercial, Atunlo, en la oficina británica Intelectual Property Office (IPO). Era una iniciativa empresarial que acababa de nacer de mano de tres firmas de referencia en la industria y con el objetivo de dar un plus a sus negocios de forma conjunta. Se conocían muy bien: las armadoras vascas Compañía Internacional de Pesca y Derivados (Inpesca) y Pesquería Vasco Montañesa (Pevasa) y la comercializadora viguesa Comercial Pernas (Coper). Aquel proyecto, que alumbró a la número 1 de España en el mercado de túnidos, se echó a perder y protagonizó un enorme concurso de acreedores con deudas por más de 120 millones de euros. Ahora, 19 años después de su nacimiento, la marca está a escasos días de desaparecer para siempre. En toda su extensión.

Obedece a dos motivos. El primero, que las letras de Atunlo serán retiradas «próximamente» de la que fue su sede fiscal, en la avenida de Beiramar de Vigo. Frigoríficos de Galicia (Frigalsa) es la concesionaria de las instalaciones y en 2015 ambas empresas firmaron un convenio de largo recorrido: Frigalsa prestaría los servicios de frío y logística de movimiento de mercancías de Atunlo y esta última se reservaba el derecho —la siguiente ventana para ejercitarlo sería 2030— a subrogarse la concesión. Aunque la pesquera no iba a poder materializar esta opción dado que está en fase liquidativa, la concesión constaba en su inventario de activos como «inmovilizado intangible», lo mismo que la marca.

Según han confirmado a FARO fuentes próximas a las negociaciones, Frigalsa ha llegado a un acuerdo con la administración concursal y el contrato entre ambas se ha rescindido. De modo que Atunlo ya no tiene derecho a quedarse con el frigorífico a futuro y no tiene sentido que su enseña esté en las instalaciones. Según el balance de la compañía pesquera a 31 de agosto de 2024, el valor neto contable de este activo, el de la concesión, ascendía a 1.467.650,95 euros.

Otra marca

Pero hay un segundo motivo por el que el nombre Atunlo dice adiós. Comercial Pernas, sociedad que asumió la titularidad de las factorías de O Grove y Cambados —a través de la mercantil Mare Inversiones e Inmuebles— no va a utilizarla. Fuentes del grupo que comanda José Pernas han explicado que «ya no está activa». «La nueva marca es ADN, Atunes del Norte. La rotulación de nuestras oficinas cambiará en breve». Además de la propia Atunlo, la multinacional tenía registradas a su nombre las enseñas Sostunabilidad y Sostunability, ambas con vigencia hasta 2031.

Atunes del Norte es, además, una sociedad registrada el pasado verano y domiciliada igualmente en las mismas instalaciones de Beiramar propiedad de Frigalsa. Consta ya como asociada tanto de Conxemar como de Anfaco y tiene en marcha una web propia, todavía sin activar al completo. El pasado 27 de febrero se anotó, en la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEMP) y con el número de identificación 4349877, el emblema ADN Atunes del Norte.

Pernas logró, en medio de la deflagración descontrolada que fue la quiebra de Atunlo, homologar los planes de reestructuración tanto de la factoría de O Grove como la de Cambados, especializadas en lomos de atún precocidos y productos con base de atún para consumo humano directo, respectivamente. Estas plantas han de ser los motores que permitan carburar su proyecto a futuro, muy ambicioso en cuanto a volumen de negocio y al plan de pagos.

Pernas quedó concebida como la comercializadora y matriz: proyecta una facturación individual superior a los 107 millones de euros para el año 2030, fecha en que habrá devuelto los 36,5 millones de euros reestructurados durante lo que antes se denominaba preconcurso. Los objetivos no serán sencillos de cumplir. Primero, porque deberá obtener márgenes superiores al 2,75% —la pesquera ha trabajado en los últimos años con unas ratios exiguas, en comparación— y dar un salto exponencial en su cifra de negocios, pasando de los 28,8 millones de euros de 2024 a los más de 88,24 millones que proyecta para este 2026.

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