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Stellantis busca a su Dragón Rojo: negocia uniones con empresas chinas para hacer coches eléctricos baratos

El grupo con planta en Vigo acelera sus negociaciones con diversas firmas chinas para dar un salto tecnológico a cambio de dar acceso, o incluso vender, sus fábricas europeas infrautilizadas. A las conversaciones con Leapmotor, Dongfeng, Xiaomi y Xpeng se suma ahora FAW, que quiere fabricar la marca Hongqi, el «Rolls-Royce chino», en España

Uno de los modelos de Hongqi desvelados en el reciente salón del automóvil de Pekín

Uno de los modelos de Hongqi desvelados en el reciente salón del automóvil de Pekín / FAW

Adrián Amoedo

Adrián Amoedo

Vigo

«La cooperación es fundamental; solo así podremos desarrollar modelos de vehículos de nueva energía competitivos». El mensaje del jefe de la región China y Asia-Pacífico de Stellantis, Gregoire Olivier, es claro: el viraje de la compañía con planta en Vigo hacia el gigante asiático es una realidad y las negociaciones con diversos grupos para lograr beneficios mutuos se acumulan. Desde Leapmotor, de la que tiene un 21%, pasando por la revitalizada alianza con Dongfeng o firmas como Xpeng, Xiaomi o FAW. El grupo con planta en Vigo busca tener su Dragón Rojo para hacerse fuerte en la tambaleante industria de la automoción.

Con el nacimiento de Stellantis el grupo hizo una apuesta clara por China con una fuerte inversión en Leapmotor. La joven empresa, fundada en 2015, tenía todo lo que buscaba el patrón Carlos Tavares: alta tecnología eléctrica, potencial de crecimiento y ganas de expandirse. El CEO acordó abonar 1.500 millones de euros por casi un cuarto de la compañía, un pacto que incluía crear una empresa conjunta en Europa (al 51% para Stellantis). El portugués avisaba entonces de la necesidad de «adaptar estructuras de costes» a las de los competidores chinos.

En aquel 2023, Tavares también hizo su apuesta por las gigafactorías de baterías y pactó una con el gigante del sector CATL para su construcción en Zaragoza. Una inversión milmillonaria que se acompañó con la producción de coches Leapmotor en Figueruelas: comenzará con el nuevo B10 y nadie sabe en dónde está el techo.

Nuevo «patrón»

En medio del aterrizaje de competidores chinos en Europa, el CEO estaba convencido de que todo pasaba por acortar la distancia tecnológica y ganar la batalla comercial. El enemigo, sin embargo, era demasiado grande: contaba no solo con la experiencia, también con las materias primas y, sobre todo, el apoyo de su país. Esta realidad se conjugó con la desaceleración de las ventas, un mercado eléctrico que no acababa de funcionar y problemas exógenos (como la guerra en Ucrania), lo que acabó con la relación del consejo y un Tavares que salió finalmente del grupo a finales de un 2024 que acabó en números rojos para la compañía.

El elegido para cambiar la situación fue Antonio Filosa. Su mantra es «poner al cliente en el centro de la toma decisiones» y, a partir de ahí, volver a beneficios con decisiones estratégicas. La primera fue el frenazo a la electrificación, que propició un batacazo de 22.300 millones de pérdidas en 2025; la segunda será el nuevo plan estratégico que presentará el 21 de mayo y la tercera bien podría ser la nueva vinculación con sus compañeros de viaje chinos.

El Dongfeng Box, a la venta ya en España

El Dongfeng Box, a la venta ya en España / Dongfeng

Olivier lo explicó en unas declaraciones para el medio Hubei Daily en el salón del automóvil de Pekín: «Desarrollaremos vehículos de nueva energía cooperando con fabricantes chinos y aprovechando el ecosistema de China». El plan es claro: aprovechar las conexiones en el país para forjar alianzas en las que el beneficio sea mutuo: dar acceso (o incluso vender) a sus fábricas europeas infrautilizadas para que los grupos chinos puedan producir en la UE a cambio de acceder a tecnología que pemita acortar el gap técnico, que el propio directivo cifra en «10 años de ventaja a nivel mundial».

Las redacciones de Bloomberg o Reuters adelantaron varias noticias exclusivas sobre las negociaciones activas de Stellantis. Se comenzó mencionando algunas marcas en crecimiento como Xiaomi o Xpeng y se les han unido otras ya muy consolidadas como Dongfeng. Esta última, fruto de la histórica alianza de más de 30 años con PSA, es la que más papeletas tiene. De hecho, ya se ha filtrado que Stellantis habría seleccionado cuatro factorías: la de Villaverde (Madrid), Rennes (Francia), Cassino (Italia) y una más en Alemania.

Un Hongqi H7 en el saltón del automóvil de Pekín

Un Hongqi H7 en el saltón del automóvil de Pekín / FAW

La última en sumarse a la lista es FAW (First Automotive Works), que estaría aprovechando su posición como accionista de Leapmotor para negociar la producción de su marca Hongqi, la «Rolls-Royce china», en un planta española de Stellantis.

Al final parece ser que tenía razón Tavares cuando dijo siendo aun CEO del grupo que los productores chinos «se saltarán las barreras [arancelarias] invirtiendo en plantas en Europa». Falta ver cómo, cuándo y, sobre todo, dónde.

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