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Conserva

Albo afianza su presencia en la Plisan con la compra de casi 63.000 metros cuadrados de suelo

La operación sella la adquisición de las parcelas donde la compañía levantó su planta, una instalación de 30 millones de inversión y capacidad para superar los 100 millones de latas al año

Regades, Botana, Ardao y Yong Wang Tao (Albo), esta mañana en el notario.

Regades, Botana, Ardao y Yong Wang Tao (Albo), esta mañana en el notario. / FDV

Hijos de Carlos Albo ha dado un paso más en su implantación en la Plisan con la compra definitiva de las tres parcelas que venía ocupando en la plataforma logística e industrial de Salvaterra-As Neves. La operación, formalizada este miércoles ante notario en Vigo, consolida la presencia de la histórica conservera en uno de los grandes suelos industriales del sur gallego y refuerza la imagen de estabilidad del parque empresarial.

La escritura de compraventa fue firmada por Zona Franca, la Autoridad Portuaria y la Consellería de Industria con la compañía, que hasta ahora trabajaba en esos terrenos mediante un derecho de superficie concedido en 2020 con opción de compra a 30 años, prorrogables. Los solares adquiridos son las parcelas 5.3, 5.4 y 5.5, con una superficie conjunta de 62.979,54 metros cuadrados.

En el acto participaron el delegado del Estado en la Zona Franca, David Regades; el presidente de la Autoridad Portuaria, Carlos Botana; la secretaria xeral de Industria, Margarita Ardao; y el responsable de la empresa, Yong Wang Tao.

La firma llega después de varios años de implantación efectiva de la compañía en la Plisan. Fue en 2021 cuando Albo, una vez obtenido el derecho de superficie, inició la construcción de su planta en el parque. Dos años más tarde, en 2023, arrancó la producción y puso en marcha su actividad industrial en estas instalaciones. Ahora, con la ejecución de la opción de compra, la conservera convierte en propiedad el suelo sobre el que asentó su nuevo centro productivo.

La operación tiene además una lectura que va más allá de la mera formalización registral. Supone la consolidación definitiva de una de las implantaciones industriales más relevantes acometidas en la Plisanen los últimos años. En ese sentido, Regades subrayó el valor simbólico y empresarial del paso dado por la firma. «Es una muy buena noticia porque el hecho de que Albo haya decidido ejecutar la opción de compra es la mejor prueba de su confianza en la Plisan», afirmó.

El delegado recordó también el peso específico de la compañía dentro del parque. «Es una de las grandes compañías que tenemos en este parque empresarial que, además, tuvo en su momento un efecto llamada para otras empresas», señaló. A su juicio, la planta destaca además por su perfil innovador, por su crecimiento y por su capacidad de generación de empleo.

Una planta de 30 millones y más de 100 millones de latas al año

La implantación de Albo en la PLISAN se concretó en una planta que ha supuesto una inversión de 30 millones de euros. Se trata de una instalación concebida con un diseño moderno y orientada a flujos lineales de producción, con separación clara de áreas, refuerzo de los controles sanitarios y una logística optimizada.

La factoría cuenta además con sistemas propios de tratamiento de aguas y con procesos de automatización, robotización y control digital, pensados para elevar el rendimiento y la calidad productiva. Según los datos facilitados, la capacidad de la planta supera las 100 toneladas de producto al día y una producción anual de más de 100 millones de latas.

Albo es una de las marcas históricas del sector conservero gallego. Fundada en el siglo XIX —la marca Albo data de 1869—, forma parte desde 2016 del grupo chino Shanghai Kaichuang Marine International, una compañía cotizada en la Bolsa de Shanghái y especializada en pesca y procesado de productos del mar, que controla el 100% del capital de la firma.

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