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Energía

La UVigo pone su pica en el primer gran valle del hidrógeno de Noruega

La institución olívica entra en el megaproyecto NORHyWAY, que aspira a gestionar 17.350 toneladas de hidrógeno verde al año y a movilizar 1.000 millones en inversiones

Hará la «evaluación de sostenibilidad» del sistema, que va del norte al sur del país, para validar la reducción de los gases de efecto invernadero y la mejora de la calidad del aire

El catedrático David Patiño (2d.) y su equipo en la Escola de Enxeñaría de Minas e Enerxía de la UVigo.

El catedrático David Patiño (2d.) y su equipo en la Escola de Enxeñaría de Minas e Enerxía de la UVigo. / Alba Villar

Vigo

Noruega ha activado el despliegue de su primer gran valle del hidrógeno para acelerar el aprovechamiento de este vector energético, clave para la descarbonización, por el conjunto de su economía. Lo hará a través del megaproyecto NORHyWAY, que trazará unas instalaciones conectadas desde el fiordo de Oslo hasta Hammerfest, del sur al norte del país, con el objetivo de facilitar la producción, el almacenamiento, la distribución y el uso de 17.350 toneladas de hidrógeno verde al año. Una iniciativa con la que prevé movilizar 1.000 millones de euros y en la que tendrá un papel decisivo la Universidade de Vigo.

La institución académica olívica es una de las 18 entidades que forman parte del consorcio liderado por la nórdica Future Innovations AS (responsable del clúster Renergy) y en el que se integran empresas como Siemens. En su caso, se encargará de realizar la «evaluación de sostenibilidad» del modelo a desarrollar, validando cómo influirá su aplicación en la reducción de los gases de efecto invernadero y en la mejora de la calidad del aire.

«Estamos en una localización 100% idónea para llevar a cabo este proyecto», remarca el ingeniero David Patiño, catedrático de la UVigo y responsable del estudio que abordará el equipo del Grupo de Tecnología Energética (GTE). Conforme explica, casi toda la energía que genera Noruega es renovable, impulsada por la fuerte aportación de la hidráulica y el despliegue eólico que el país ha acogido en los últimos años, lo que permite producir grandes cantidades de hidrógeno verde (por electrólisis) que podrán ser aprovechadas por el valle.

NORHyWAY contará con el apoyo de la Unión Europea, que se ha marcado el objetivo de contar con al menos 50 valles del hidrógeno en funcionamiento o en construcción en 2030. A fin de lograrlo, impulsará esta iniciativa con una inyección de 17,9 millones de euros, de los cuales la institución académica olívica se llevará algo más de 630.000 euros por su contribución. Se estima que el proyecto podrá reducir las emisiones de CO2 en 345.000 toneladas anuales.

Infografia del proyecto NORHyWAY.

Infografía del proyecto NORHyWAY. / Renergy

Barcos y camiones renovables

El consorcio demostrará cómo se pueden implementar cadenas de valor del hidrógeno interconectadas a escala industrial, con especial foco en el sector marítimo, el transporte terrestre y los sistemas energéticos. Los planes e inversiones ligadas a su ejecución contemplan los primeros buques de hidrógeno para la región del Mar del Norte; corredores de transporte y estaciones de servicio para los primeros camiones de hidrógeno a larga distancia; o el desarrollo de soluciones que aprovechen este vector energético para reducir los cuellos de botella en la red eléctrica.

«Este no debe ser solo un proyecto a cinco años, sino parte del camino hacia 2040 y 2050 que siente las bases para la competitividad y la rentabilidad empresarial», señaló el ministro de Clima y Medio Ambiente de Noruega, Andreas Bjelland Eriksen, en la presentación de NORHyWAY el pasado mes de febrero. La iniciativa ha arrancó en marzo y se extenderá hasta febrero de 2031. Más allá de esta fecha, el propósito es que a partir de 2035 estas instalaciones sean capaces de gestionar 37.000 toneladas de hidrógeno puro al año.

La ubicación geográfica estratégica de NORHyWAY conecta Europa central con el Ártico y une Suecia, Finlandia y los países bálticos con el Atlántico a través de corredores de transporte vitales. «Esto convierte a la región en un nodo clave en la transición energética de Europa, ofreciendo logística resiliente y acceso al mercado», expone el consorcio impulsor en la ficha técnica del proyecto. Un valle que aprovechará la abundante energía renovable de bajo coste y la capacidad industrial de la zona para suministrar hidrógeno a precios competitivos.

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