Asturias
Defensa tumba el intento de Santa Bárbara de anular los contratos de Indra en Asturias para fabricar 536 blindados en el Tallerón de Gijón
El Ministerio ve "plenamente legal" el contrato y la filial de GDELS acudirá ahora a los tribunales

El Tallerón de Indra en Gijón. / Marcos León

Primera victoria de Indra en la pugna que Santa Bárbara Sistemas ha desatado para intentar tumbar los principales contratos multimillonarios que el Gobierno español ha adjudicado a la primera. El Ministerio de Defensa ha rechazado el recurso de alzada que Santa Bárbara, filial de la estadounidense General Dynamics (GDELS), interpuso contra la concesión de los programas de obuses sobre cadenas y sobre ruedas a la unión temporal de empresas (UTE) formada por Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E). Unos contratos para fabricar un total de 536 blindados por una suma de 7.240 millones de euros, y que las adjudicatarias quieren llevar a cabo en la nueva fábrica de Indra en el Tallerón de Gijón.
Según fuentes de Defensa, la resolución acuerda "la desestimación íntegra de todas las pretensiones planteadas" por la compañía. Los contratos de los obuses, otorgados el pasado diciembre, forman parte de los Programas Especiales de Modernización (PEM) activados por el Gobierno para renovar el Ejército de Tierra.
El Ministerio sostiene que la adjudicación se ha desarrollado "con pleno respeto a la legalidad vigente" y defiende que, en este tipo de contrataciones, deben prevalecer criterios como la protección de los intereses esenciales de seguridad, la garantía de suministro, la autonomía estratégica y la disponibilidad operativa de las capacidades militares. Todos esos elementos, añaden desde el Ministerio, han sido valorados conforme al marco jurídico español y europeo.
Santa Bárbara recurrió los contratos en febrero al considerar que había sido apartada de un programa para el que aseguraba contar con una solución propia. La empresa defiende que su sistema "Némesis", desarrollado junto a la francesa KNDS, cumplía con los requisitos del Ejército y podía fabricarse en España con capacidades industriales ya disponibles. Frente a ello, la compañía sostiene que Indra y EM&E partían sin una plataforma propia ya desarrollada.
Hace un mes, Indra selló una alianza con la surcoreana Hanwha para emplear la plataforma K9 en el contrato de artillería sobre cadenas, valorado en 4.554 millones. El acuerdo prevé una versión adaptada al mercado español del obús autopropulsado y abre incluso la puerta a su exportación con autorización de la empresa asiática. Indra, no obstante, todavía debe definir con qué socio abordará el programa de los obuses sobre ruedas.
Ante el cierre de la vía administrativa, Santa Bárbara anunció ayer que continuará el proceso contra las adjudicaciones mediante un recurso contencioso-administrativo ante los Tribunales de Justicia, como ya había advertido.
Además, el choque entre ambas partes también se libra en paralelo en el Tribunal Supremo por otra vía. La empresa presentó en enero un recurso contencioso-administrativo contra los préstamos públicos de 3.000 millones de euros concedidos a la UTE para llevar a cabo los dos programas.
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