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Las «dolorosas pero necesarias» medidas de Filosa en Stellantis: más de 600 ingenieros despedidos en Alemania y Poissy dejará de fabricar coches

El centro galo dejará de producir coches a partir de 2028 y se reconvertirá en un centro de investigación

Los anuncios se producen en una semana y a menos de un mes de la presentación del plan estratégico del grupo

Vista aérea de la planta de Poissy en Francia

Vista aérea de la planta de Poissy en Francia / Stellantis

Adrián Amoedo

Adrián Amoedo

Vigo

El CEO de Stellantis, Antonio Filosa, tiene entre ceja y ceja el objetivo de recuperar al gigante de la automoción tras el batacazo del año pasado, con 22.300 millones de euros en pérdidas. Para ello, reconoce que se están tomando medidas «dolorosas pero necesarias para corregir el rumbo». Cambios profundos, como la desaceleración del proceso de electrificación, que dará a conocer el 21 de mayo cuando explique su nuevo plan estratégico. Sin embargo, el italiano ya está tomando algunas decisiones de calado: en solo una semana se ha anunciado la salida de más de 600 ingenieros de su centro en Rüsselsheim, Alemania, y ha confirmado que la planta de Poissy, en Francia, dejará de producir coches en 2028.

La compañía con planta en Vigo anunció en las últimas horas que invertirá unos 100 millones de euros para transformar su planta cerca de la capital francesa, París. En suma, supone que la histórica factoría, cuyo origen se remonta a 1938 (entonces de Ford), dejará de producir vehículos cuando cumpla sus 90 años de historia, en 2028, para pasar a ser un centro de otras actividades vinculadas a la economía circular, la investigación y la ingeniería.

En Poissy, una de las 12 plantas del grupo en Francia, trabajan unas 1.925 personas y según los medios galos el nuevo centro que surja de esa inversión requerirá cerca de un millar de trabajadores, que son los que Stellantis se ha comprometido a mantener.

El «grEEn-campus» que construye Stellantis en Poissy

El «grEEn-campus» que construye Stellantis en Poissy / Stellantis

Poissy es hoy el hogar del Opel Mokka y del DS3. Sin embargo, en los últimos meses la fábrica gala ha sido el centro de un montón de rumores sobre su transformación, su futuro industrial y, especialmente, la venta de parte de los terrenos al principal equipo de fútbol parisino, el Paris Saint-Germain (PSG), para la construcción de su nuevo estadio.

En noviembre se había publicado que la compañía invertiría 20 millones de euros en la renovación del taller de estampación de la fábrica, pero según apunta Bloomberg la falta de perspectivas claras había suscitado la preocupación entre los sindicatos ante un posible cierre.

Ingenieros

La noticia de Poissy, que ocupa buena parte de las portadas de los medios franceses, coincide con otra medida de calado anunciada en este caso en Alemania hace solo seis días. El pasado viernes el grupo señaló su intención de convertir el centro de Rüsselsheim «en un eficiente centro tecnológico». Sin embargo, la medida llegó con un matiz: «De los 1.650 ingenieros actuales, aproximadamente 1.000 empleados continuarán desempeñando funciones estratégicas en el Centro Tecnológico de Rüsselsheim, según sus áreas de especialización».

El «grEEn campus» de Stellantis en Alemania

El «grEEn campus» de Stellantis en Alemania / Stellantis

De esta reestructuración informó al comité de empresa local el director general de Recursos Humanos y Relaciones Laborales de Opel Automobile GmbH y jefe de Recursos Humanos de Stellantis en Alemania, Ralph Wangemann. «Nuestro objetivo es establecer un sólido centro tecnológico alemán con tareas sostenibles y un objetivo claramente definido dentro de la red de desarrollo global del grupo», indicó.

Stellantis apostó por Rüsselsheim para «un campus moderno y sostenible» que incluirá un edificio de investigación y desarrollo además de un centro de diseño. Es lo que la compañía llama «grEEn-campus», exactamente lo mismo que está realizando en Poissy.

Esta decisión supone un nuevo golpe para Alemania, donde el grupo también canceló la construcción de una gigafactoría de baterías, proyectada para Kaiserslautern con Automotive Cells Company (ACC), la joint venture que formó junto a TotalEnergies (sumándose más tarde Mercedes-Benz). La misma medida se tomó para Termoli (Italia).

Apuesta por el coche chino

Y mientras el grupo toma estas decisiones en dos de sus tres países más importantes en Europa (junto con Italia), continúa con su fuerte apuesta por el coche chino. Tras el acuerdo con Leapmotor, que fabricará su vehículos en la planta de Figueruelas (Zaragoza) y en otra de Brasil, la compañía está negociando con su histórico socio Dongfeng para repetir la operación, es decir, fabricar los coches de esta marca en las fábricas europeas infrautilizadas.

El movimiento de Stellantis llega después de los contactos con las también chinas Xiaomi y Xpeng, al tiempo que baraja utilizar la tecnología de Leapmotor como plataforma para algunos de los coches, citándose como posibilidades las de Opel o Alfa Romeo.

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