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Construcción de embarcaciones

La Armada alaba el naval vigués y valora ya próximos encargos tras la botadura del «A22 Proserpina» de Freire

El Almirante General confiesa que «es el principio de una colaboración que se prorrogará en el tiempo»

Marcos Freire, director general de la empresa, asegura que «el año pasado fue un buen año y este va a ser mejor»

Vigo

«Esto es el principio de una colaboración que se prorrogará en el tiempo», así definió Antonio Piñeiro, Almirante General de la Armada Española la construcción a manos del astillero vigués Freire de la nueva embarcación A22 Proserpina. El buque, bautizado bajo el nombre de la diosa de las estaciones según la mitología clásica, está diseñado para apoyar a la Escuela Militar de Buceo en la formación de sus especialistas. «Freire es historia, continuidad y familia. Este equilibrio entre tradición e innovación es lo que les convierte en un verdadero referente y lo que ha llamado la atención de la Armada para decidir la construcción de este buque aquí», confesó el Jefe de Estado Mayor en la botadura celebrada este lunes.

El militar destacó que «por primera vez, un buque de la Armada de cierto porte se construye fuera de los astilleros tradicionales». «Estamos muy satisfechos. No ponemos un proyecto como este en manos de cualquiera. Venía avalado por una muy buena producción internacional y ya llegaba el momento en el que la Armada diese el paso. Confío en que no sea la última vez», confesó Piñeiro a FARO. «El naval gallego es sinónimo de calidad y eficacia. Desde hoy, la Proserpina deja de ser un proyecto, pasa a ser presente y sobre todo futuro, y queda permanentemente ligada a esta magnífica ciudad de Vigo», se despidió.

Botadura del A22 Proserpina, el nuevo buque de apoyo a buceadores de la Armada.

Botadura del A22 Proserpina, el nuevo buque de apoyo a buceadores de la Armada. / Marta G. Brea

Sin embargo, Freire ya construyó barcos para la Armada en el pasado, si bien en aquella ocasión fueron contratados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Se trata de las patrulleras de la clase Chilreu, que comenzó Naval Gijón reformando un arrastrero vigués (el Pescalonso) y que continuó Freire con otras tres embarcaciones (Alborán, Arnomendi y Tarifa).

Marcos Freire, representante de la cuarta generación de la familia al frente del taller naval, destacó las características del «buque innovado y novedoso, que incorpora tecnologías ecológicas para optimizar el consumo de combustible y reducir las emisiones». Tiene una eslora de 32,9 metros y una manga de 9 metros, con autonomía de 500 millas náuticas a una velocidad de crucero de diez nudos y puede albergar hasta quince tripulantes. El director general expresó que «el año pasado fue un buen año y este va a ser mejor» y su voluntad por «seguir impulsando este sector estratégico con la Armada Española, creador de riqueza, bienestar y empleo».

La madrina de la ceremonia fue Olga Vallespín, considerada la primera buceadora profesional española. «Mi deseo es que la dotación encuentre en este barco con todos los medios para cumplir su misión. Estoy segura de que con el leal esfuerzo que caracteriza a nuestros marinos podrán cumplir con su cometido primordial: salvar vidas en el mar», proclamó.

Olga Vallespín, primera buceadora profesional española, formada en el Centro de Buceo de la Armada.

Olga Vallespín, primera buceadora profesional española, formada en el Centro de Buceo de la Armada. / FdV

El Delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, también hizo hincapié en la importancia de la ciudad olívica en el sector naval, que «representa en torno al 5% del Producto Interior Bruto (PIB) y genera más de 8.000 empleos»: «Vigo es uno de los grandes faros de la industria naval española. En esta ciudad se construyen barcos que destacan en todos los mares del mundo».

Los hermanos Freire, junto a Olga Vallespín y las distintas autoridades asistentes al acto.

Los hermanos Freire, junto a Olga Vallespín y las distintas autoridades asistentes al acto. / Marta G. Brea

Durante su intervención, Blanco hizo alusión a los «más de 18 millones de euros de inversión para reforzar la intervención subacuática» y recalcó que «España lidera el crecimiento económico y la creación de empleo en Europa». «Vigo y el sector naval gallego seguirán contando con el apoyo del Gobierno de España en todo momento», concluyó.

Al acto también asistieron Abel Caballero —el alcalde de Vigo—, delegados del Gobierno en la región gallega, militares y miembros de la Xunta o de la Deputación.

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