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Infraestructuras energéticas

Bruselas encumbra la gran despensa hidroeléctrica de Iberdrola en Galicia con permisos acelerados y la posibilidad de ayudas

El bombeo Conso II entra en la lista de los 235 proyectos estratégicos de la Comisión Europea «para reforzar la conectividad energética de todo el continente»

La compañía aspira a una concesión larga y pagos por capacidad

Vista de la actual central de Conso.

Vista de la actual central de Conso. / FDV

Julio Pérez

Julio Pérez

Vigo

A pesar de las condiciones que Iberdrola pone para dar el sí definitivo a la construcción en Galicia de la mayor central hidroeléctrica de bombeo de la Península Ibérica, el proyecto sigue su curso en las ventanillas de las administraciones. La propuesta para levantar la central Conso II y su infraestructura de evacuación está ya en manos del Ministerio para la Transición Ecológica. Serán 1.800 megavatios (MW), el doble de potencia de la que inicialmente preveía la compañía cuando entregó el primer documento inicial en 2019. Todavía se desconocen los detalles técnicos de los trabajos y el cronograma, aunque el grupo liderado por Ignacio Sánchez Galán ya desveló que el músculo de producción se reparte entre 6 turbinas, se utilizarán embalses ya operativos, la caverna será subterránea y la inversión alcanzará los 1.500 millones de euros. La parte de ingeniería y maquinaria costará 570 millones y la maquinaria y los 630 millones restantes se destinarán al plan de vigilancia ambiental.

Además de generadora eléctrica, Conso II desempeñará un papel esencial en la estabilidad del sistema eléctrico de España y Portugal como gran despensa de energía. Los sistemas reversibles como este evitan el desperdicio de la producción de las renovables en momentos de bajo consumo. Usan la electricidad excedentaria para alimentar sus propios equipos y devolver el agua de la balsa inferior a la superior para mover de nuevo las turbinas cuando se necesite su aportación. El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) con horizonte 2030 los considera claves para reforzar el almacenamiento y, de hecho, el reciente real decreto del Gobierno con las medidas para afrontar la guerra en Oriente Próximo recoge la posibilidad de expropiar terrenos para la construcción de las hidráulicas reversibles y el departamento liderado por Sara Aagesen acaba de sacar a consulta pública la unificación de la autorización administrativa y la concesión de aguas en un solo trámite.

Tan relevante es la función que puede jugar Conso II que la Comisión Europea acaba de incluirla en la segunda lista de Proyectos de Interés Común (PIC) y Proyectos de Interés Mutuo (PIM) junto a otras 234 propuestas de infraestructuras energéticas de carácter transfronterizo «que reforzarán la conectividad energética en todo el continente, acercándonos así a la culminación de la Unión Energética». ¿Qué implica? Podrán acogerse a «una tramitación de permisos simplificada», todo un logro en el caso de las centrales hidroeléctricas, con años y años de peregrinaje administrativo por su complejidad técnica; y solicitar financiación con fondos comunitarios a través del Mecanismo Conectar Europa (CEF). Bruselas lanzará la convocatoria de estas ayudas a finales de abril y estará abierta hasta finales de septiembre.

Otros proyectos

Conso II comparte lista con 112 proyectos de electricidad, energía eólica marina y redes eléctricas inteligentes que, según la Comisión Europea, «serán esenciales para integrar la creciente cuota de energías renovables». Hay 100 proyectos de hidrógeno y electrolizadores, 3 de redes de gas inteligentes y 17 de redes de CO2 «en consonancia con los objetivos de la UE de crear un mercado para la captura y el almacenamiento de carbono». De España son también otras tres centrales de bombeo (Navaleo, Aguayo II e Irene) y varias interconexiones eléctricas, como la autopista de Galicia con el norte de Portugal, presente ya en la primera lista.

Iberdrola ha dejado claro que solo acometerá la megahidroeléctrica gallega si logra una concesión amplia y garantiza su rentabilidad con los pagos por capacidad. De momento, lo contempla como un proyecto más para su cartera de almacenamiento. La compañía llegó a anunciar por redes sociales la construcción e, incluso, contempló el arranque de las obras en 2025. La Xunta ya le ha concedido el permiso para las excavaciones geológicas que se necesitan para la caverna subterránea.

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