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Industria de la pesca

Tiempos de cosecha en la industria pesquera gallega: carrusel de compras, inversiones... y también ventas

La inminente compra de Unión Martín por parte de Grupo Profand sucede a la irrupción de Wofco en Portugal y el estreno de su planta en Paraguay, la venta de Iberconsa de su división logística en Galicia, la incorporación en Pescapuerta de la tercera generación de la familia fundadora o el retorno de Nueva Pescanova al programa de inversiones más de un lustro después

Plantilla de Profand en la factoría de Vilagarcía, especializada en cefalópodos

Plantilla de Profand en la factoría de Vilagarcía, especializada en cefalópodos / Cedida

Lara Graña

Lara Graña

Vigo

Si utilizamos como patrón su prevalencia creciente entre los grandes titulares, podemos convenir que la industria gallega de elaborados de productos del mar está de moda. Más allá de sus circuitos internos, claro, en los que todos se conocen y no son tan habituales las sorpresas o giros de guion, aunque siempre aflora algún plot twist. Lo cierto es que en los últimos meses las principales operadoras de esta industria han protagonizado movimientos de gran calado —hay otros en el horno— de crecimiento inorgánico, de materialización de inversiones estratégicas o de venta de activos. Es reflejo de una actividad que se adapta a las necesidades de un mercado global, cada vez más diversificado, y a un consumidor que continúa apartándose de las estanterías del fresco tradicional para entregarse a la gama convenience, lista para comer.

Las negociaciones de Grupo Profand para la compra de Unión Martín, también interproveedora de Mercadona, son las últimas que han trascendido. La multinacional, 100% de capital vigués tras la recompra de la participación de los March, sellará esta integración previsiblemente este mes de abril, una vez rematada la due diligence. No es una operación de volumen por volumen porque las sinergias con Profand son evidentes: el grupo canario tiene presencia directa y alianzas en Marruecos y Mauritania, con los cefalópodos como especies de cabecera, amén de una potente base industrial y de logística frigorífica. La pesquera viguesa ya asumió con éxito en el pasado la propiedad de otra pieza clave para Mercadona, la antigua Caladero, y acaba de hacerse con la propiedad del complejo industrial que lo acoge, en Zaragoza.

La decisión de desinvertir del fondo todavía propietario de Unión Martín, Alantra, no es nueva y ya había ofrecido la compañía hace meses a empresas de la competencia. Tampoco se gestó de un día para otro la venta por parte de Marfrío de Central Lomera Portuguesa (CLP), un proyecto alumbrado en compañía de la finiquitada Atunes y Lomos (Atunlo), que terminó en manos del equipo de Santiago Montejo, y no sin controversia, tras el descalabro de su socia. CLP ahora está desde hace escasas semanas en el creciente perímetro de consolidación de Worldwide Fishing Company (Wofco), que celebra su décimo aniversario este 2026 como tercera mayor pesquera de España. Esta adquisición ha supuesto la entrada de Wofco en suelo portugués y su evolución hacia una lomera sin intermediarios: su conocimiento del segmento de túnidos es absoluto, tanto por el negocio de uno de sus socios (Giansandro Perotti) como por su condición de armadora.

Vista de las instalaciones de Fandicosta, ya rotuladas con la marca Wofco

Vista de las instalaciones de Fandicosta, ya rotuladas con la marca Wofco / Cedida

Desinversiones

La más significada, más por arraigo que por contribución al negocio, es la salida de Nueva Pescanova de Mozambique, todavía por materializar. Su actividad en el país —incluye una armadora con 26 buques, logística de frío y un astillero con dique seco— recibió la consideración de «no estratégica» por parte del equipo directivo que dirige Jorge Escudero. La aportación, en lo cuantitativo, es, efectivamente, pequeña: unas 3.000 toneladas de marisco anuales y en torno a 25 millones de euros de facturación. Esta subsidiaria de Nueva Pescanova se llama Pescamar y fue constituida en 1980 de la mano del Gobierno local, en calidad de socio: no solo era un proyecto de máximo interés para la pesquera, sino para el conjunto de la economía del país. Tres de los barcos de su flota —Ponta Matirre, Ponta Macalonga y Ponta Timbue— fueron construidos dentro del proyecto asignado a Armón en el año 2017 por 42,5 millones de euros, para la entrega de siete unidades —se harían seis— fresqueras y congeladoras.

También de calado ha sido la venta de Grupo Iberconsa de su participación en Protea, a través de la cual tenía participación directa en las logísticas Frigoríficos de Galicia (Frigalsa) y Friotea. La multinacional, propiedad todavía del fondo norteamericano Platinum Equity, tenía un 37,5% en Protea Productos del Mar, una porción que ha sido reabsorbida por las ya accionistas Cosecha del Mar o Ceferino Nogueira (Nogar). Iberconsa explicó esta desinversión —se consumó hace escasas dos semanas— en el objetivo de  «centrarse en inversiones alineadas con su core business como las recientes adquisiciones de los buques Oukaume Santa Princesa», que operan bajo pabellón de Namibia y Sudáfrica, respectivamente. Platinum acaba de simplificar su estructura corporativa: la mercantil Bering IV Congelados, a través de la cual controlaba Iberconsa desde la luxemburguesa Bering III, ya no existe.

Inversiones

Más allá de las operaciones de crecimiento inorgánico, la construcción de un buque para merluza negra participado por Profand o la mencionada incorporación de nuevos barcos a las filas de Iberconsa, el capítulo inversor tampoco ha dejado de llenar páginas. Wofco pondrá este mes en marcha la factoría de Paraguay, en la que participa a través de la empresa South Atlantic Company—, que tendrá capacidad para 37 toneladas diarias de langostino. La inversión de este proyecto ronda los 35 millones de dólares y está pensado para los mercados norteamericano y europeo; creará medio millar de puestos de trabajo. Profand destinará otros 22 millones a la mejora de sus instalaciones de Cambre, que le permitirá triplicar producción.

Grupo Pereira, que acaba de celebrar su 70 aniversario, tampoco se ha quedado parada. Acaba de entrar en el accionariado de la pesquera namibia Southern Namibia Hake Fishing Industries, que ya era su proveedora y que tiene base en Lüderitz. Esta es la ciudad en la que se asentó Pescanova SA tras la independencia del país, así que ahora tendrá todavía más reminiscencia gallega. Esta alianza incluye la construcción de un nuevo frigorífico con capacidad para 1.000 toneladas de pescado. El grupo que comanda José Enrique Pereira está, además, en proceso de amortización de dos buques arrastreros que operan en Malvinas, al igual que Pescapuerta —a la que se acaba de incorporar José Puerta junior— o Copemar. Valiela, con la adquisición de tres barcos de NAFO y las reformas integrales de uno de ellos (Madrus) y del Loitador, también ha invertido de forma mayúscula.

En el apartado de retos perseveran otros dos players, con distinto enfoque: Actemsa continúa trabajando en la viabilidad de la compañía —ha solicitado una inyección de 5 millones de euros a Xesgalicia— y Comercial Pernas deberá cumplir un complejo plan de negocio para cumplir los objetivos fijados para con sus acreedores en el juzgado de lo Mercantil. La venta de Pevasa y el cisma interno persistente en Inpesca serán, ya fuera de la geografía gallega, foco de atención.

Todas las operaciones, a excepción de la de Unión Martín —anticipada por el portal especializado Alimarket— fueron desveladas por FARO.

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