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Retrasar tu jubilación en Galicia tiene premio: la Seguridad Social confirma que podrás sumar hasta 8.000 euros más al año a tu pensión

La jubilación demorada permite aumentar la pensión un 4% por cada año trabajado de más o cobrar un pago único de miles de euros

La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.

La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. / Ricardo Rubio - Europa Press

Marcos Rodríguez

La edad de jubilación es uno de esos temas que están constantemente en la boca de los gallegos. La esperanza de vida aumenta cada año y eso pone en peligro la estructura de un sistema que tiene el umbral de su última parada siempre en el punto de mira.

En este contexto, retrasar voluntariamente la jubilación puede convertirse en una mejora directa y permanente de ingresos. En Galicia y el resto del país la normativa permite a quienes siguen trabajando después de la edad ordinaria seguir sumando un complemento económico relevante a su pensión futura.

La jubilación demorada reconoce un incentivo a quienes prolongan su vida laboral una vez alcanzada la edad legal de retiro. Según la Seguridad Social, el beneficio principal consiste en un incremento del 4% de la pensión por cada año completo cotizado de más. Ese porcentaje se aplica sobre la cuantía inicial y se cobra todos los meses de por vida.

Traducido a cifras: una persona con una pensión reconocida de 1.500 euros mensuales que retrase su retiro un año pasaría a cobrar 1.560 euros al mes. Son 60 euros más en cada paga; en términos anuales (14 pagas), 840 euros adicionales.

Si la demora se alarga dos años, el aumento sería del 8%: la pensión subiría a 1.620 euros mensuales, es decir, 1.680 euros más al año. A lo largo de la jubilación, el impacto acumulado puede superar con facilidad los 20.000 euros. Pero no es la única opción.

Cobrar más cada mes o recibir un cheque único

La normativa permite elegir entre tres fórmulas:

  • Complemento mensual vitalicio: aumento del 4 % por cada año completo trabajado tras la edad ordinaria.
  • Pago único al jubilarse: un abono que puede rondar entre 5.000 y 12.000 euros por año adicional cotizado, según carrera laboral y bases.
  • Opción mixta: combinar parte del incremento mensual con un pago inicial.

La elección depende del perfil de cada trabajador: quien prioriza liquidez inmediata suele optar por el cheque; quien busca ingresos estables a largo plazo prefiere el porcentaje mensual.

Además, las reformas recientes han introducido mayor flexibilidad. El Instituto Nacional de la Seguridad Social ya permite computar fracciones de tiempo en determinados supuestos, lo que facilita ajustar mejor la decisión de retiro.

Requisitos y cómo solicitarlo

Para acceder a estos incentivos es imprescindible:

  • Haber alcanzado la edad ordinaria de jubilación.
  • Tener derecho a pensión contributiva.
  • Seguir en alta y cotizando.
  • Solicitar expresamente la jubilación demorada.

El trámite puede iniciarse a través de la sede electrónica de la Seguridad Social o en los canales de atención del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

En un contexto de carreras laborales más largas y pensiones cada vez más vigiladas, retrasar el retiro se consolida como una palanca real para mejorar ingresos futuros con respaldo legal. La clave está en hacer números y elegir la fórmula que mejor encaje con cada situación personal.

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