Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Industria de las bebidas

La crisis de la cerveza llega a Galicia con una caída del consumo inédita desde la pandemia por la inflación y el «sin alcohol» de los jóvenes

La comunidad, junto a Asturias y la provincia de León, sucumbe a la merma de ventas que el resto de país arrastra ya desde 2023

La sin alcohol consolida su tendencia creciente

Un camarero sirviendo cerveza a un grupo de turistas en Vigo.

Un camarero sirviendo cerveza a un grupo de turistas en Vigo. / Marta G. Brea

Julio Pérez

Julio Pérez

Vigo

En su enésimo giro de sabores, Estrella Galicia se mezcla ahora con el café. «Innovar es conectar miradas inconformistas que mezclan orígenes, experiencias, cultura y visión de futuro», proclama la compañía, consciente de que esta es «una locura más» de su proyecto Fábrica de Cervezas. Como antes lo fueron las ediciones limitadas de temporada a base de almendras, grelos, moras o pulpo. «La de Café» es una malta tostada de perfil cremoso con aroma de café con origen en Brasil, cultivado por una cooperativa de mujeres de Caparaó, destino de referencia para el ecoturismo en el país. Estrella Galicia la acaba de presentar en una coffee party en una cafetería coruñesa. «Porque lo nuestro es ir al grano», ironiza, desde su lado más creativo para seguir explorando ingredientes, territorios «y formas de hacer para seguir ampliando nuestro universo cervecero».

Hay pocos ejemplos de una estrategia tan innovadora como la de Corporación Hijos de Rivera en la industria de la alimentación y las bebidas en España. Está ya en el segmento de cervezas artesanas, sacó al mercado recientemente su primer spritz para aperitivo, una bebida funcional con Topuria y lleva años cosechando éxitos con sidras, vinos y marcas de agua. Diversificación. La palabra más repetida por sus responsables en cada lanzamiento en un momento muy delicado para el sector cervecero.

El consumo nacional no remonta. En 2025, según los datos de Cerveceros de España, alcanzó los 38,2 millones de hectolitros tras una caída del 1%. Y van tres ejercicios consecutivos de recortes. Desde 2022, cuando las ventas del sector en el país rozaron 39 millones de hectolitros y se dio por recuperado del hachazo de la pandemia, la bajada ronda el 2%. Galicia parecía pasar de puntillas por la crisis. En su caso, junto a Asturias y la provincia de León, la tendencia era justo la contraria, con un incremento cercano al 3% en ese mismo periodo. Pero en 2025 llegaron los números rojos: 2,56 millones de hectolitros, un 1,15% por debajo de 2024.

Durante la celebración hace unos de su asamblea general, la patronal cervecera avanzó un «estancamiento» a lo largo de 2025 en territorio nacional que se compensa en parte con el incremento de casi el 8% en las exportaciones. La producción total de cerveza remontó solo el 0,5%. «Crecemos en exportaciones porque fuera no solo valoran nuestro producto, sino nuestra forma de disfrutarlo: siempre en compañía y con moderación», explicó el presidente, Ignacio Rivera. El también máximo responsable de Hijos de Rivera apeló a «no perder» esa costumbre. «En el momento en que vivimos más conectados en entornos digitales y menos presenciales, tenemos que reivindicar los encuentros y la socialización –pidió–, tenemos que reivindicar las cañas como una forma de conectar con los demás».

Las últimas estadísticas del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación confirman que el freno también afecta en el consumo en el hogar. Entre enero y noviembre, las compras de cerveza por parte de las familias gallegas menguaron el 6%, hasta los 33,3 millones de litros. El desplome se nota especialmente en la cerveza con alcohol (-8,1%), mientras que la demanda de la sin alcohol creció el 0,7%, unos 8,8 millones de litros ya. Esta está siendo una de las tablas de salvación de la industria cervecera española, con más de 540.000 empleos. La cerveza sin alcohol sí bate récord de producción en España, líder mundial tanto en elaboración como en consumo: 3,3 millones de hectolitros en 2025.

¿Qué hay detrás de este giro en el consumo de cerveza? Las tensiones inflacionarias de los últimos años, el alejamiento del alcohol de las nuevas generaciones e, incluso, la vivienda y el transporte como succionador de rentas, como recientemente achacó Alberto Rodríguez-Toquero, director general de la compañía.

Peor en el resto de Europa

La recesión cervecera transciende a España. De hecho, la producción y el consumo no ha parado de caer desde 2019. Entonces eran unos 367 millones de hectolitros y en 2023 se situaron en 345 millones. Y 2025 no pintaba bien cuando en diciembre la patronal europea The Brewers of Europe lanzó la voz de alarma. «Los consumidores han perdido la confianza y gastan menos. Las cerveceras se enfrentan a costes crecientes, regulaciones más estrictas y una presión cada vez mayor en toda la cadena de valor. Seguimos siendo resilientes y optimistas por naturaleza, pero necesitamos más estabilidad y apoyo para seguir creyendo en un futuro prometedor», advirtió Christian Weber, presidente de la organización.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents