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Atollvic amplía capacidad para dar cabida a yates de hasta 50 metros de eslora en sus vías de varada

El astillero de Moaña, que recientemente varó el «Tumberry C», gana espacio con una estructura que une las dos vías exteriores

El yate «Tumberry C», durante su reciente varada en el exterior del astillero Atollvic, de Moaña

El yate «Tumberry C», durante su reciente varada en el exterior del astillero Atollvic, de Moaña / Atollvic

Adrián Amoedo

Adrián Amoedo

Vigo

El astillero moañés Atollvic gana capacidad. La empresa del grupo vigués Vicalsa (Viguesa de Calderería SA) podrá complementar su actividad en las naves, donde podía acomodar unidades de hasta 70 metros de eslora, con un mayor espacio en el exterior de sus instalaciones. En concreto, la firma podrá dar cabida a yates (barcos en los que se ha especializado) de hasta 50 metros de eslora en sus vías de varada.

Según publicó el astillero en su cuenta oficial en la red LinkedIn, este «hito» supone «un importante paso adelante» con el objetivo de «satisfacer las necesidades cambiantes del sector y proporcionar soluciones eficientes y de alta calidad a nuestros clientes».

Para ganar este nuevo espacio, Atollvic realizó una estructura que une las dos vías exteriores, que hasta el momento solo podían acoger a barcos de unos 30 metros de eslora. Para su estreno, la primera varada fue la del yate Tumberry C, que pertenece al empresario coruñés Juan Carlos Rodríguez Cebrián, sobrino del fundador de la multinacional Inditex, Amancio Ortega. El barco, de casi 49 metros, es un habitual en la atarazana de Meira y tiene su atraque junto al megayate de su tío, el Valoria, en Sanxenxo.

«Esperamos con interés acoger nuevos proyectos y seguir superando las expectativas», explicaron desde Atollvic sobre sus nuevas capacidades, al tiempo que concretan que en la actualidad se están centrando, sobre todo, en el nicho de las reparaciones.

Lejos queda ya la última nueva construcción realizada por el astillero. Se trata del Ráfaga, con el que el astillero estrenó el concepto de superyate compacto y cuya entrega tuvo lugar en 2018. Fue fabricado en aluminio (con al apoyo de su vecina Aister), cuenta con 23 metros de eslora y habitualmente navega por el Mediterráneo.

Pese a todo, Atollvic desarrolló una serie de proyectos junto a oficinas de ingenierías especializadas en yates para producir más unidades. Uno fue el creado con la firma española BYD Group, para un superyate cero emisiones de 50 metros de eslora. Otro fue el creado con RodriguezDesign, del gallego Josh Rodríguez: el proyecto Saona, de 55 metros.

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