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Industria

La automoción acusa su «policrisis» y aviva los recortes de empleo en Europa: una de cada cuatro proveedoras tendrá pérdidas

Volkswagen lidera la nueva oleada de despidos y prescindirá de unos 50.000 trabajadores hasta 2030

Fabricantes de componentes incrementan su diversificación hacia segmentos como el de defensa

Planta de Bentley en Crewe, Inglaterra

Planta de Bentley en Crewe, Inglaterra / Bentley

Lara Graña

Lara Graña

Vigo

Una «policrisis». O una combinación de elementos, un mix de vientos en contra es lo que enfrenta a día de hoy la industria europea de automoción, a juicio de la asociación de fabricantes de componentes Clepa (European Association of Automotive Suppliers). Porque se han juntado la lenta penetración del vehículo eléctrico, la presión para la reducción de costes, la regulatoria y la creciente competencia del coche chino. De ahí que, abunda esta confederación, las empresas están reajustando cada vez más sus estrategias para ofrecerse a otros nichos de negocio, como el de la defensa o aplicaciones industriales, para tratar de capear el temporal.

De acuerdo a una encuesta interna divulgada este lunes, cuatro de cada diez compañías proveedoras —Clepa cuenta con más de 3.000 asociadas— ha aumentado su «exposición a sectores no automovilísticos» en los últimos meses. Y una cuarta parte del total enfrenta un ejercicio fiscal de números rojos, con la consiguiente y «grave presión financiera». Por lo pronto, han vuelto a reavivarse los anuncios de recortes de personal en la industria, tanto en empresas fabricantes de vehículos como de componentes. El tijeretazo de mayor calado corresponde a Volkswagen, que prescindirá de unos 50.000 trabajadores en Alemania hasta el año 2030, un ajuste de enormes dimensiones defendido este pasado sábado por su CEO, Oliver Blume, este sábado en una entrevista con Bild am Sonntag.

«Desarrollar, fabricar y exportar vehículos desde Alemania ya no funciona», aseveró el director ejecutivo de la compañía, quien no quiso concretar si en sus planes está previsto el cierre de factorías enteras. Sí apuntó que las fábricas deberán perseverar en la reducción de costes, como un «objetivo claro», para «compensar» los mayores salarios con más «productividad». Blume criticó los «excesivamente altos precios de la energía y la regulación excesiva» y aprovechó la entrevista, por último, para aplaudir la «disciplina» de China.

Procesos

Pero también llueve en las casas más pudientes. Aston Martin, fabricante de vehículos de lujo —el precio de su SUV DBX no baja, nuevo, de los 355.000 euros—, ha anunciado un recorte del 20% de su plantilla tras haber anunciado pérdidas de más de 420 millones de euros en 2025 y para ahorrar otros 46 millones en costes. Este despido colectivo se traducirá en la salida de 500 personas, a sumar a otras 170 de las que ya había prescindido hace un año. De la planta de Bentley Motors, ubicada en Crewe, saldrán otros 275 empleados y la compañía no cubrirá vacantes «para garantizar la competitividad del negocio a largo plazo».

Entre las fabricantes de componentes que han anunciado recortes de plantilla están las compañías de semiconductores AMS Osram o ASML. La primera echará a unas 2.000 personas, sobre todo en Europa, para ahorrar 200 millones de euros en costes; AMSL hará lo propio con otros 1.700 trabajadores. En Galicia se han ejecutado despidos colectivos en los últimos meses en Akwel Vigo o el Centro Tecnológico de Automoción de Galicia (CTAG), mientras que GKN retiró su ERE a cambio de más flexibilidad; Forvia Asientos de Galicia también pactó con la plantilla un plan de ajuste para tratar de captar un nuevo pedido de Stellantis.

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