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Hábitos de consumo

El consumo de pescado se mantiene a flote en Galicia por el tirón de congelados, mejillones, calamares, pulpo y atún en conserva

La compra de productos del mar de los hogares gallegos crece algo más del 2% en 2025, aunque el gasto, por la subida de precios, aumentó el 7,6%

Una clienta comprando pescado en Vigo.

Una clienta comprando pescado en Vigo. / Alba Villar

Julio Pérez

Julio Pérez

Vigo

Además de las administraciones, con el empuje del Bono Peixe de la Xunta y las campañas de promoción del Gobierno central, la gran distribución se ha metido de lleno en buscar todas las fórmulas posibles para animar el menguado consumo del pescado en Galicia. Ni la primera potencia española de productos del mar se libra de una recesión sin tregua en la demanda. Vegalsa-Eroski recuperó esta semana su programa educativo «Capitán Mareas» para acercar las bondades de este tipo de alimentos a los más pequeños. Su director general, José Manuel Ferreño, acompañado de la conselleira do Mar, Marta Villaverde, acudieron el pasado martes a la Nova Lonxa de Ribeira para abrir la segunda edición de esta iniciativa, que prevé 25 talleres en 13 centros de primera venta de la comunidad y la vecina Asturias para mostrar a unos 700 alumnos cómo es el día a día de la flota, cuáles son las principales especies en cada una de ellas y las bondades de una dieta saludable, viendo en primera persona, incluso, cómo se realiza una subasta. «No hay mejor forma de que lo smás pequeños conozcan los beneficios del pescado y el marisco de nuestros mares que conociendo una lonja junto a los profesionales que hacen posible que podamos disfrutar de estos productos cada día», destacó Ferreño.

Cada gallego consumió de media en su casa 22,92 kilos de pescados y mariscos en 2024, según el último balance anual publicado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Un dato solo superado por País Vasco, por encima de los 23 kilos. Ese mismo umbral lo superaba Galicia el ejercicio anterior. Pero la demanda volvió a bajar, el 2,3%, pasando de 64.400 toneladas de productos del mar en 2023 a 62.900 al año siguiente. La evolución a lo largo de 2025 muestra un posible cambio de tendencia. Los datos preliminares del departamento liderado por Luis Planas arrojan un alza del 2,2% hasta noviembre.

Otra cosa es la evolución del gasto. Aunque en niveles inferiores al 3,2% de la subida de precios en el conjunto de la cesta de la compra, el pescado también puso su grano de arena a la inflación en Galicia en 2025 con un encarecimiento del 2,5%. De ahí que el desembolso de los hogares se eleve más que el volumen comprado. Lo hizo el 7,6%, hasta cerca de 607 millones de euros, sin contar con el extra de consumo de diciembre todavía.

A falta de los datos de diciembre, un mes muy importante en el sector por las compras navideñas, el consumo dentro de los hogares de pesca en general en la comunidad alcanzó las 57.147 toneladas. Son 1.217 más que en el mismo periodo del año precedente. El capítulo concreto de pescados, el más relevante (31.822 toneladas) deja un repunte muy inferior, de solo el 0,3%. Se cruzan dos caminos muy diferentes: los frescos menguaron el 0,4% (27.399 toneladas) y los congelados aumentaron el 5,1% (4.423 toneladas).

Por especies

Por especies, la merluza sufre una caída del 4,7% (5.329 toneladas). Los boquerones merman el 1,6% (1.086); y el 6,2% la sardina (1.728), que acusa los efectos del agotamiento de las cuotas. Las compras de atún y bonito se disparan el 30%, hasta las 1.079 toneladas en esos once meses. Un 40% crece la trucha fresca (458). El bacalao, en cambio, deja un intenso descenso del 29% (1.961 toneladas).

Suben la caballa fresca, el 9,7% (637 toneladas); el 18,8% el salmón, que, con 4.391 toneladas, está cada vez más cerca del trono ocupado por la merluza. El consumo en los hogares gallegos de lubina se elevó el 7% (1.816); el 0,3% la dorada (1.400); y el 49% el rape (1.638). Las compras de rodaballo retrocedieron el 27%, hasta las 313 toneladas.

Los pescados concentran el 56% de la demanda de las familias en productos del mar. Mariscos, moluscos y crustáceos rondan el 27%. Aquí está una de las claves del mantenimiento de la demanda. El consumo rebota el 8,3% y llega a 15.530 toneladas hasta noviembre. Destacan los calamares y el pulpo: 4.684 toneladas, un 32% más. Las adquisiciones de mejillón siguen esa misma estela con un alza del 18,6% y 3.221 toneladas. El consumo de gambas y langostinos se incrementó el 2,6% (3.592 toneladas); y el resto de mariscos y crustáceos bajaron el 10,2% (483).

Conservas y preparados

Casi dos de cada diez quilos de productos del mar consumidos por las familias en Galicia viene de las conservas y preparados. Alcanzaron las 9.794 toneladas después de un descenso del 0,8% en comparación con el periodo de enero a noviembre de 2024. Caen un 9,4% las de sardina (644 toneladas); el 4% las anchoas (86); y el 2,9% el salmón ahumado (244). El pescado salado se situó alrededor de las 1.000 toneladas tras un recorte del 29%.

Las conservas de atún, que se quedaron cerca de las 5.000 toneladas, crecieron el 3,8%. La Organización de Productores Asociados de Grandes Atuneros Congeladores (Opagac) presentó hace pocos días el informe «Qué sabemos de lo que comemos del mar», donde remarcaba los alrededor de 100 millones de kilos de atún en conserva que comen los españoles, una de las razones que permiten a ocho de cada diez personas poner productos de mar en la mesa.

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